Un comercio familiar de frutas y verduras fue asaltado por un hombre armado; horas después otro robo ocurrió en un carrito de comidas. Vecinos temen que con el frío aumenten estos hechos.
Las primeras bajas de temperatura comienzan a sentirse y, junto con ellas, también aparecen señales preocupantes en algunos barrios de la ciudad. En menos de 24 horas se registraron dos rapiñas que encendieron la alerta entre comerciantes y trabajadores que todos los días sostienen pequeños emprendimientos familiares. Uno de los hechos ocurrió en un comercio de frutas y verduras ubicado en Barrio Artigas, atendido por una familia que pasa gran parte del día trabajando detrás del mostrador. Allí conversamos con la comerciante, todavía con la angustia reciente por lo vivido.
UN COMERCIO FAMILIAR
Según relató, el episodio ocurrió cuando una persona ingresó de forma violenta al local. En las imágenes de las cámaras de seguridad, que fueron facilitadas a nuestro medio, se observa a un hombre con casco que entra rápidamente al comercio con un arma de fuego en la mano. El individuo exigió dinero y los trabajadores, ante la amenaza, entregaron de inmediato lo que había en la caja para evitar que la situación pasara a mayores. De acuerdo con la información policial, el monto robado fue de $ 2.000. Pero el asaltante no solo pidió dinero. También solicitó cigarrillos. Sin embargo, en ese comercio no venden ese producto por motivos religiosos, algo que sorprendió al delincuente. Tras tomar el dinero, el hombre se retiró rápidamente del lugar.
MOMENTOS DE MUCHA TENSIÓN
La comerciante contó que fueron momentos de mucha tensión. Aunque el robo fue rápido, la situación dejó a los trabajadores y a la familia con un fuerte impacto emocional. “Fue una situación muy violenta, uno nunca sabe cómo puede terminar algo así”, expresó. De acuerdo a los relatos y a lo que se aprecia en el video, el individuo presentaba un aspecto físico muy deteriorado y un comportamiento acelerado. Por sus rasgos, quienes presenciaron el hecho creen que podría tratarse de una persona con problemas de adicción, lo que en el lenguaje popular muchos vecinos describen como un “pastomano”. También señalaron que parecía conocer el movimiento del lugar.
LA POLICÍA INVESTIGA
Según informó la policía, el hecho ocurrió sobre las 21:05, cuando personal policial concurrió a la zona de calle 18 de Mayo de 1811 y Avenida Defensa tras el llamado de un vecino que solicitó presencia policial por una rapiña. En el lugar se entrevistó a un hombre de 41 años, propietario del kiosco, quien relató lo sucedido. También señaló que afuera del comercio aguardaba otro individuo en una motocicleta, quien habría oficiado de apoyo para la fuga. Tras cometer el robo, ambos se retiraron rápidamente del lugar. La policía trabaja ahora en procura del esclarecimiento del hecho.
OTRA RAPIÑA EN LA MADRUGADA
Pero ese no fue el único episodio registrado en las últimas horas. Durante la madrugada de ayer, sobre las 04:04, personal policial fue convocado nuevamente por otra rapiña. Esta vez ocurrió en la zona de Avenida José Enrique Rodó y Diego Lamas. Allí, un trabajador que atiende un carrito de comidas denunció que un hombre se aproximó al lugar y, mediante amenazas con un arma blanca, le robó su teléfono celular, un Honor X6S. Tras cometer el robo, el delincuente escapó por calle Diego Lamas hacia el este. La denuncia fue tomada en el lugar y se iniciaron las actuaciones correspondientes para intentar identificar al responsable.
PREOCUPACIÓN ENTRE COMERCIANTES
Estos dos hechos, ocurridos en menos de un día, generan preocupación entre pequeños comerciantes y trabajadores que muchas veces sostienen sus negocios con esfuerzo familiar.En barrios donde los comercios permanecen abiertos durante gran parte del día, la sensación es que la seguridad se vuelve un tema cada vez más sensible.