Dr. Matías Rocha /
Recomendaciones médicas ante el calor extremo
Frente a las elevadas temperaturas que se registran en el país —con especial intensidad en el norte— el consejero de la sede norte del Consejo Médico del Uruguay, Matías Rocha, alertó sobre las consecuencias que estas condiciones pueden tener para la salud y brindó una serie de recomendaciones preventivas para la población. El profesional salteo señaló que durante las olas de calor los registros térmicos pueden superar los 40 °C, situación que se agrava en algunas zonas por la falta de precipitaciones. Más allá de la incomodidad climática, explicó, se trata de un escenario que impacta directamente en el organismo y puede derivar en complicaciones médicas.
Hidratación constante para evitar complicaciones
Desde el punto de vista fisiológico, el cuerpo regula su temperatura a través de la sudoración, mecanismo que implica la pérdida de agua y electrolitos. Si esa reposición no se realiza adecuadamente, pueden aparecer síntomas de deshidratación que incluyen fatiga, dolores de cabeza, mareos, hipotensión y calambres, e incluso cuadros más severos que requieren asistencia médica urgente. En ese sentido, el especialista enfatizó la necesidad de ingerir líquidos de forma regular, aun sin sentir sed, priorizando siempre el consumo de agua. Las bebidas azucaradas, alcohólicas o con cafeína —advirtió— no sustituyen la hidratación adecuada y pueden contribuir al proceso de deshidratación. El cuidado debe ser reforzado en niños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas, sectores con menor capacidad de adaptación a temperaturas extremas.
Protección solar y cuidado de la piel
Otro de los puntos destacados es la exposición a la radiación ultravioleta. Según explicó Rocha, las quemaduras solares no deben considerarse un efecto menor o habitual del verano, ya que generan daño acumulativo en la piel y elevan el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo, además de acelerar el envejecimiento dérmico.Entre las medidas recomendadas se encuentran evitar la exposición en horarios de mayor radiación, utilizar protector solar adecuado y reaplicarlo periódicamente, prácticas respaldadas por evidencia científica.
Alimentos, higiene y enfermedades estacionales
El aumento de las temperaturas también favorece la proliferación bacteriana en los alimentos, lo que explica el incremento de infecciones gastrointestinales durante esta época del año. Mantener la cadena de frío, extremar la higiene de manos y consumir productos correctamente conservados son acciones clave para reducir estos riesgos. Asimismo, el verano implica mayor contacto con animales que pueden transmitir enfermedades. Los roedores, por ejemplo, pueden contaminar alimentos y superficies. Para prevenir situaciones de riesgo se aconseja mantener la vivienda limpia, guardar alimentos en recipientes herméticos, disponer adecuadamente los residuos y desinfectar superficies con hipoclorito de sodio.
Picaduras y mordeduras: prevención y respuesta
Aunque menos frecuentes, las picaduras de arañas y mordeduras de serpientes también forman parte de los riesgos de la temporada. Entre las recomendaciones básicas figuran sacudir ropa y calzado antes de usarlos, mantener los espacios despejados y evitar manipular fauna silvestre o transitar zonas riesgosas sin protección. Ante una eventual picadura o mordedura, la indicación es lavar la zona afectada con agua y jabón, permanecer en reposo y acudir de inmediato al centro de salud más cercano para su evaluación.
Un llamado a la prevención
Las advertencias del especialista apuntan a reforzar la idea de que el calor extremo no debe subestimarse. Con medidas sencillas —hidratación adecuada, protección solar, cuidado alimentario e higiene— es posible reducir significativamente los efectos negativos de las altas temperaturas y transitar el verano con mayor seguridad sanitaria.