La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

El Club de Niños La Tablada hoy 29 de mayo cumple sus 18 años de trabajo ininterrumpido en el barrio, consolidándose como un espacio de referencia para la infancia y las familias de la zona. Bajo la coordinación de Facundo Molina, la institución no solo festejará este nuevo aniversario, sino que lo transformará en una celebración extendida a lo largo de todo el año.

Las actividades comenzaron con una intervención colectiva en la fachada del club, en la que participarán niños, familias y vecinos. Hoy se realizará el tradicional festival en la esquina del local, con espectáculos, juegos, música y una gran torta compartida como cierre de la jornada, a partir de las 17 horas. “Desde el primer año abrimos el festejo a la comunidad. La idea es compartir, encontrarnos y celebrar juntos”, explicó Molina. En esta oportunidad, la torta tendrá una particularidad, estará compuesta por 13 bizcochuelos, elaborados especialmente para la ocasión.

Un espacio importante para la infancia

Actualmente, el club cuenta con 64 niños en su padrón y una asistencia diaria promedio de 58. Se trata de un espacio de participación voluntaria, complementario a la educación formal, que exige como condición que los niños estén escolarizados. En Salto existen ocho clubes de niños, y La Tablada destaca por su trayectoria y por el modelo de gestión llevado adelante por la cooperativa COOPTZES, que desde hace 11 años está al frente del proyecto. “Estamos en un momento muy positivo, con convenios activos y nuevos proyectos en camino”. El trabajo sostenido comienza a mostrar resultados concretos. Algunos de los primeros participantes hoy son adultos jóvenes que mantienen vínculos con el club, e incluso varios continúan su camino en la educación.

Semillas que crecen en el tiempo

Uno de los aspectos más destacados de estos 18 años es el impacto generacional. Actualmente, muchos de los niños que asisten son hijos de antiguos usuarios del club. Además, varios jóvenes que pasaron por la institución hoy estudian o trabajan en el ámbito educativo. Casos como el de Paloma García, quien fue usuaria desde los 5 hasta los 12 años y hoy es educadora y futura maestra en el mismo club, reflejan el alcance del proyecto. También se suman otras historias de jóvenes del barrio que han elegido la docencia como vocación. “Estamos dejando una linda semilla”, resaltando el valor de la continuidad y el sentido de pertenencia que se genera en el espacio.

La lectura como bandera

En el marco del Día del Libro, el club también reivindicó su biblioteca comunitaria “Dora Paiva”, inaugurada hace seis años en homenaje a una referente barrial. La iniciativa busca fomentar el vínculo de los niños con la lectura en tiempos donde el uso de pantallas es predominante. El proyecto incluye propuestas innovadoras, como invitar a los niños a llevar libros a sus casas y compartir registros audiovisuales leyendo junto a sus familias. Además, en los próximos días recibirán una donación de libros impulsada por un grupo local. “Queremos que el libro vuelva a ser un objeto cercano, cotidiano y compartido”.

Un año de celebraciones

El club proyecta diversas actividades para el resto del año, incluyendo intervenciones urbanas y una muestra fotográfica en el hall del INAU de Salto. La exposición recorrerá la historia del club desde 2008 hasta la actualidad, a través de imágenes seleccionadas por los propios niños. “Hay fotos muy significativas, donde incluso algunos chicos encuentran a sus padres cuando eran pequeños”, destacó Molina.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte