El consumo de carnes /
Se mantiene estable pese a la desaceleración del comercio
Aunque la actividad comercial registró una leve retracción durante el primer semestre de 2026, el consumo de carnes logró sostenerse con una baja poco significativa. Así lo afirmó el empresario cárnico Gonzalo Galluzzo, quien señaló que el mercado ha mostrado un comportamiento relativamente estable, impulsado en determinados momentos por eventos puntuales como el Día de los Trabajadores y el inicio del Mundial de Fútbol.
Un semestre con altibajos
Galluzzo explicó en una entrevista a Juan José Díaz que las ventas acompañaron la tendencia general del comercio, aunque sin una caída pronunciada. Recordó que, tras algunos aumentos de precios registrados hace alrededor de dos meses, el mayor pico de consumo se produjo el 1º de mayo, una fecha tradicionalmente asociada a los encuentros familiares y los asados. Posteriormente, el comienzo del Mundial también generó un incremento temporal en la demanda de productos para parrilla, favorecido por los horarios de los partidos, que incentivaron las reuniones entre amigos y familiares.
Los cortes preferidos
En cuanto a las preferencias de los consumidores, la carne sin hueso continúa ganando espacio, aunque el cambio es lento debido al poder adquisitivo de la población. Si bien estos cortes ofrecen un mejor rendimiento, su precio por kilogramo es considerablemente superior al de la carne con hueso, lo que representa una barrera para muchos compradores. De todas maneras, el tradicional asado con hueso sigue siendo uno de los productos más demandados. Cortes como el vacío, la colita de cuadril y la picaña también han incrementado su participación en las ventas durante los últimos años.
Diferencias regionales e importaciones
La empresa de Galluzzo comercializa carnes en los departamentos de Salto, Paysandú y Artigas. Explicó, el comportamiento del consumo es muy similar en estas zonas, aunque destacó una particularidad en el norte del país, especialmente en la frontera con Brasil. Allí, la picaña de origen brasileño registra una demanda mucho mayor que en otras regiones, como consecuencia de la influencia gastronómica del vecino país. Respecto al origen de la mercadería, señaló que actualmente conviven tanto la carne nacional como la importada, una modalidad que, aseguró, "llegó para quedarse". Brasil continúa siendo el principal proveedor externo, representando alrededor del 80 % de la carne vacuna importada, mientras que Paraguay ha comenzado a incrementar su participación. En el caso de la carne de ave y de cerdo, prácticamente la totalidad proviene de Brasil, con una pequeña presencia de productos chilenos en el rubro porcino.
Un consumo diversificado
Galluzzo estimó que la carne vacuna representa aproximadamente la mitad del consumo total, mientras que el otro 50 % se distribuye entre carne aviar, porcina y ovina. Sobre esta última, sostuvo que continúa teniendo una participación muy baja, inferior al 5 %, pese a los esfuerzos realizados durante años para fomentar su consumo.
Expectativa por el mercado brasileño
El empresario se refirió a la incertidumbre generada por la posible reducción de las exportaciones brasileñas hacia China y la Unión Europea. En su opinión, si Brasil pierde esos mercados deberá redirigir parte de su producción hacia países de la región, lo que podría traducirse en una mayor oferta y una eventual baja de precios. En el plano local, Galluzzo afirmó que el mercado se encuentra estable. La industria nacional experimenta una leve corrección luego de varios meses de fuertes incrementos en el valor del ganado, mientras que la carne importada mantiene sus precios. La evolución del mercado dependerá en buena medida de cómo se reacomoden los flujos comerciales internacionales durante los próximos meses.