El olvido de las enseñanzas de Vázquez y Astori
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Por Leonardo Vinci
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joselopez99@adinet.com.uy
La política social uruguaya atraviesa un momento de profunda degradación conceptual y estratégica. Quienes hoy detentan el poder y ocupan las bancas legislativas parecen haber olvidado por completo los pilares fundamentales que, bajo las administraciones históricas del propio Frente Amplio, garantizaron un equilibrio sensato entre la asistencia estatal y la responsabilidad ciudadana. Lejos quedaron las premisas de rigor institucional que en su momento defendieron con firmeza figuras de la estatura política del expresidente Tabaré Vázquez y del ex ministro de Economía y Finanzas Danilo Astori.
PRESTACIONES A CAMBIO DE NADA
Hoy asistimos a una terca y preocupante negativa por parte de sectores influyentes del actual gobierno a condicionar la entrega de dinero y las prestaciones a los sectores en situación de vulnerabilidad. Con una actitud caprichosa, los legisladores oficialistas promueven férreamente la postura de otorgar beneficios económicos a cambio de nada, disolviendo toda exigencia de contrapartida. Esta deriva asistencialista pura no solo subvierte la lógica republicana del mérito y el esfuerzo, sino que contradice abiertamente el legado de sus propios líderes históricos. Conviene recordar que el expresidente Tabaré Vázquez jamás concibió las transferencias monetarias como un regalo incondicional. Muy por el contrario, su administración exigía compromisos estrictos, fundamentalmente vinculados a la salud y a la educación de los niños y adolescentes. En su momento, Vázquez fue categórico al justificar esta exigencia.
LA POSTURA DEL PRESIDENTE VÁZQUEZ
“Si se pide una contraprestación, si se pide que se cumpla que los niños vayan a la escuela o no cuando se recibe esa partida, lo que nos importa es que los niños vayan a la escuela, que los niños aprendan, porque si no vamos a seguir generando esa brecha social”. La actual desidia de los legisladores al eludir estos controles marca un retroceso inaceptable que premia la desvinculación educativa.
LA OPINIÓN DE ASTORI
En la misma sintonía conceptual operaba la visión rigurosa de Danilo Astori, quien siempre advirtió sobre los peligros de fomentar un asistencialismo permanente que atentara contra la cultura del trabajo. Para el ex ministro, aunque la ayuda estatal era indispensable ante emergencias, el motor genuino de la integración social debía ser el empleo formal y de calidad. Astori advertía con claridad meridiana los riesgos de desdibujar el esfuerzo colectivo: “No queremos sectores de la sociedad que vivan de la asistencia, queremos que accedan al mercado de trabajo, que tengan un empleo de calidad y contribuyan con su esfuerzo... La política social más importante del país es el trabajo”.
IRRESPONSABILIDAD LEGISLATIVA
Sin embargo, los actores políticos de la hora actual parecen ignorar estas advertencias macroeconómicas y sociales. Al desechar las contrapartidas, el oficialismo debilita los estímulos hacia la formalización y desprotege el valor del esfuerzo de los trabajadores que sostienen el erario público con sus impuestos. Esta irresponsabilidad legislativa condena a los sectores vulnerables a una dependencia perpetua, alejándolos de las puertas de salida que exigía el astorismo. Es urgente que la dirigencia política frenteamplista retome la senda de la sensatez institucional. Regalar recursos públicos sin exigir contraprestaciones educativas o sanitarias no es un acto de justicia social, sino una forma de populismo estéril que profundiza la desigualdad. La memoria de Vázquez y Astori reclama un respeto que sus propios correligionarios hoy, lamentablemente, le niegan de forma sistemática.