Nacho Cardozo y Mercedes Margall /
Un fin de semana de danza y magia en la Escuela Departamental de Ballet
Este fin de semana, Salto se convierte en epicentro de la danza y la cultura gracias a la visita de Ignacio “Nacho” Cardozo figura destacada del ballet y el teatro uruguayo. La Escuela Departamental de Ballet abrió sus puertas para recibir a Cardozo, bailarín, coreógrafo, actor y gestor cultural, quien llegó con un programa completo de actividades que incluyen masterclasses, encuentros y actuaciones, acompañando a los alumnos en un viaje de técnica, aprendizaje y disfrute del arte escénico.
Mercedes Margall, directora de la escuela, enfatizó la relevancia de estos encuentros, “La idea de traer a mis maestros es porque ellos me formaron a mí y quiero que la escuela tenga la formación que yo pude tener. Estas instancias son oportunidades únicas para los alumnos”, señala.
Un invitado especial con la danza en la sangre
Nacho Cardozo describe su vínculo con Salto como un regreso siempre emotivo. “Cada visita a Salto es muy removedor me voy lleno de alegría y emociones. Cada venida tiene detrás un pensamiento, y acá, por supuesto, Mercedes tiene mucho que ver. Ella hace mucho por el mundo de la danza en Salto, y la escuela es un lugar singular, con gran cantidad de alumnos y entusiasmo genuino”, comentó.
Para Cardozo, la experiencia no se limita a enseñar movimientos, se trata de compartir conocimientos, recuerdos y valores que van más allá de la técnica. Su propuesta incluye clases de ballet, contemporáneo y jazz, organizadas por edades y niveles de conocimiento. “Intentamos dejar secuencias coreográficas que luego seguimos trabajando a través de video. Los alumnos pueden continuar creciendo incluso después de que yo me vaya”.
La Escuela Departamental de Ballet, formación y diversidad
La Escuela de Ballet en Salto destaca por su enfoque inclusivo y dinámico. Cardozo resalta la importancia de agrupar a los alumnos según edad y nivel de experiencia, desde iniciantes hasta avanzados. “Lo interesante no solo es lo que aprenden, sino el espíritu con el que vienen a clase. Muchas de estas señoras son madres, profesionales, esposas, que dedican dos horas a ellas mismas y al aprendizaje. Eso ya hace que la actividad sea enriquecedora”, explica.
Mercedes Margall coincide y agrega que la formación que reciben los alumnos se asemeja a la que ella misma tuvo en Montevideo, con maestros que marcaron su carrera y la inspiraron a transmitir esos conocimientos a las nuevas generaciones. “Los chicos disfrutan enormemente de cada clase. Queremos exprimir al máximo estas oportunidades para que aprendan y crezcan”, señala.
Crecimiento y disciplina, la clave del ballet
Para Cardozo, uno de los aspectos más fascinantes de la danza es observar la evolución de los alumnos. “Es maravilloso ver cómo un niño que comienza con ciertas dificultades va progresando, equilibrando la bilateralidad, la musicalidad y la técnica. La danza enseña constancia y trabajo, y cada logro, grande o pequeño, es motivo de alegría”, detalla.
La disciplina, la paciencia y la perseverancia son fundamentales en cada sesión. Cardozo enfatiza que, aunque algunos alumnos tienen facilidad natural, otros deben esforzarse más, y ambos caminos son igualmente valiosos. “El que se esfuerza, el que lucha por superar sus limitaciones, es el que más aprende y crece”, aseguró.
Un fin de semana cargado de actividades
El cronograma del fin de semana es intenso: clases durante todo el día, encuentros con los alumnos y un evento especial en la noche del viernes, diseñado para compartir recuerdos, experiencias y anécdotas con humor y cercanía. Cardozo explica: “Será una especie de charla entre amigos, intercalando ideas y recuerdos generacionales, para cerrar el primer día con un momento distendido y enriquecedor”.
Las masterclasses continuarán hoy sábado y mañana domingo, con sesiones que abarcan desde la técnica de jazz hasta ejercicios avanzados de ballet y contemporáneo. Los alumnos participan con entusiasmo y compromiso, demostrando la pasión que Mercedes Margall ha cultivado en la escuela durante años.
La danza como experiencia transformadora
Tanto Cardozo como Margall coinciden en que la danza no solo mejora la técnica y la coordinación, sino que también transforma la vida de quienes la practican. “El que tenga ganas de bailar, que no lo deje. Te cambia la vida, la energía, el ánimo. Tenemos la suerte de contar con una escuela municipal con todo el apoyo de la Intendencia, y eso es invaluable”, comenta Margall. Cardozo agregó, “No importa la edad ni el nivel. La actividad física es bienvenida y la danza te enriquece de muchas maneras. No hace falta que quieras ser profesional; lo importante es participar y disfrutar”.
Un maestro cercano y apasionado
La presencia de Cardozo en Salto también se siente en el carnaval local. Según explica, disfruta recorrer las calles durante los desfiles, observando de cerca a cada agrupación y apoyando a los bailarines. “Me gusta verlos desarrollarse, y el público salteño es muy entusiasta. Es un intercambio hermoso entre quienes participan y quienes disfrutan de la manifestación artística”, señala.
Margall resalta la particularidad de Cardozo como maestro, “Tiene una actitud muy especial. Antes del carnaval nos lleva a recorrer las agrupaciones, saludando y deseándoles suerte. Es un gesto que motiva y entusiasma a todos”.
Más que danza, cultura
La visita de Cardozo y Margall no solo se limita a la técnica; también aporta al enriquecimiento cultural y comunitario de Salto. Las clases, encuentros y consejos que comparten fomentan el aprendizaje colectivo, la disciplina, la creatividad y el disfrute del arte. La colaboración entre maestros, alumnos y público refuerza el tejido cultural de la ciudad, generando un impacto que trasciende el fin de semana.
Cardozo reflexiona, “Es fascinante ver cómo cada alumno se desarrolla y cómo cada actividad genera un impacto en la comunidad. La danza une y transforma, y eso es lo más hermoso de todo”.
Un mensaje para todos
Para finalizar, Margall y Cardozo dejaron un mensaje claro, la danza está abierta a todos, sin restricciones ni condiciones especiales. “Si querés venir, aunque no quieras ser profesional, sos bienvenido. Lo único que se necesita es ganas de aprender y disfrutar”, concluye Cardozo.
El fin de semana con Nacho Cardozo y Mercedes Margall en Salto es, sin duda, una oportunidad única para acercarse a la danza, aprender de grandes maestros y vivir la cultura de manera plena. Una experiencia que quedará en la memoria de los alumnos y del público, y que promete continuidad en los próximos encuentros y temporadas.