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El Centro de Hemodinamia del Litoral, conocido como IMAE Cardiológico de Salto, conmemoró este 18 de agosto nueve años desde la realización de su primera intervención. El aniversario marca casi una década de atención especializada en el norte del país y de un proceso que permitió resolver en Salto situaciones cardiovasculares complejas que, hasta hace algunos años, requerían traslados a Montevideo.

Los cardiólogos Rodrigo Abreu y Sebastián Olaizola destacaron el significado de estos nueve años y el trabajo de todo el equipo que sostiene el funcionamiento del centro. Para Olaizola, la instalación del servicio representó una verdadera “hazaña”, fruto del esfuerzo de generaciones anteriores de médicos que durante años impulsaron la posibilidad de contar con un centro de estas características fuera de la capital.

“Es una responsabilidad importante, como que la sociedad precisa que se haga todo bien, que no le fallemos”, al remarcar que detrás de cada procedimiento existe una enorme responsabilidad profesional y humana.

Atención especializada sin necesidad de trasladarse a Montevideo

Abreu sostuvo que la complejidad alcanzada por el servicio puede llegar a naturalizarse en la rutina cotidiana. Sin embargo, basta detenerse a analizar algunos de los casos tratados para dimensionar el cambio producido. Pacientes con cuadros graves que anteriormente debían afrontar largos traslados hoy pueden ser atendidos en Salto, con las herramientas y el personal especializado necesarios.

El centro atiende aproximadamente 60 pacientes por mes y ha llegado a superar los 700 procedimientos en un año. En sus nueve años de funcionamiento, la cantidad de personas asistidas se ubicó muy por encima de las previsiones iniciales, que estimaban unos 250 pacientes anuales para la zona antes de la instalación del servicio.

Un servicio de alcance nacional

La atención tiene además un alcance que excede a Salto. Al estar financiados los procedimientos por el Fondo Nacional de Recursos, pueden acceder pacientes que tengan la indicación médica correspondiente, independientemente de que se atiendan en el Centro Médico de Salto, en el Hospital de Salto o en el Hospital de Artigas.

Se trata de una prestación de acceso universal para los ciudadanos uruguayos comprendidos en el sistema. El paciente no debe afrontar directamente el costo del procedimiento, que forma parte de las prestaciones financiadas a través del sistema nacional de salud.

Detrás de cada intervención existe un equipo integrado por médicos hemodinamistas, personal de enfermería, funcionarios administrativos y trabajadores encargados de distintas tareas indispensables para mantener operativo el servicio.

La prevención, la primera línea de defensa

La tarea de los cardiólogos no comienza ni termina en la sala de hemodinamia. Uno de los desafíos, continúa siendo la prevención cardiovascular.

Factores como el tabaquismo, la hipertensión, la diabetes, el sobrepeso, la alimentación inadecuada y la falta de actividad física incrementan las posibilidades de desarrollar enfermedades de las arterias.

Olaizola explicó que la enfermedad vascular no siempre puede evitarse, pero sí es posible retrasar su aparición y disminuir los riesgos mediante hábitos saludables y el adecuado control de los factores de riesgo. Llamó especialmente la atención sobre el tabaquismo y la necesidad de abandonar el consumo luego de atravesar un evento cardiovascular.

Pacientes con enfermedades cada vez más complejas

La complejidad de los pacientes constituye otro de los desafíos. Muchas personas que llegan al centro no presentan únicamente una enfermedad cardíaca, sino también problemas renales, diabetes u otras patologías que afectan diferentes órganos.

Abreu explicó que, aun cuando una intervención permita abrir una arteria con excelentes resultados, las enfermedades asociadas pueden mantener elevado el riesgo de complicaciones.

“Por más que le abramos la arteria y quede preciosa la arteria”, las otras patologías pueden continuar condicionando la evolución del paciente. La medicina puede ofrecer herramientas y tratamientos cada vez más eficaces, pero existen situaciones en las que persisten riesgos de complicaciones e incluso de mortalidad.

El procedimiento no es el final del tratamiento

Por eso, colocar un stent o destapar una arteria no representa el final del tratamiento. El paciente debe continuar bajo seguimiento médico, dejar de fumar, mejorar su alimentación, controlar su peso, realizar actividad física dentro de sus posibilidades y, cuando corresponda, participar en programas de rehabilitación cardíaca.

Olaizola utilizó una particular comparación para explicar esa situación, la del león que es rescatado, tratado y recuperado, pero luego debe regresar al mismo ambiente en el que enfermó. Si las condiciones de vida no cambian, advirtió, el riesgo de repetir la historia permanece.

El verdadero desafío es el cambio de hábitos sea sostenido en el tiempo y no se limite a los primeros meses posteriores a una intervención.

El papel fundamental de la familia

En la oportunidad destacaron el acompañamiento familiar y social es fundamental en el proceso. La falta de apoyo puede dificultar que un paciente mantenga las indicaciones médicas y modifique sus hábitos.

Para quienes trabajan diariamente con estos casos, esa dimensión social de la recuperación constituye una preocupación tan real como el tratamiento médico. El equipo puede indicar las medidas necesarias, pero una parte fundamental del proceso ocurre después, en el hogar y en el entorno cotidiano del paciente.

Formar nuevos cardiólogos desde Salto

A nueve años de aquella primera intervención, el balance del centro no se limita a la cantidad de pacientes atendidos. Desde 2019, el servicio también participa en la formación de cardiólogos que realizan su carrera en Salto.

Abreu destacó que este año se alcanza el octavo año consecutivo con profesionales en formación, lo que amplió las posibilidades de aprendizaje y contribuyó a incorporar nuevas técnicas y áreas de la cardiología en el departamento.

La llegada de tecnología y procedimientos que antes no se realizaban en Salto modificó, la dinámica de la atención cardiovascular local. El centro se convirtió así no solo en un lugar de asistencia altamente especializada, sino también en un espacio de formación y desarrollo profesional.

Nueve años de un servicio que mira hacia el futuro

El aniversario del Centro de Hemodinamia del Litoral representa, miles de pacientes atendidos, nuevas técnicas incorporadas, profesionales formados y una capacidad asistencial que permitió acercar la cardiología de alta complejidad a la región.

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