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Quienes fuimos trabajadores del Frigorífico Daymán queremos hacer pública nuestra profunda preocupación e indignación ante la situación que atravesamos desde el cierre de la empresa, ocurrido el día 3 de mayo de 2023, fecha a partir de la cual cesamos nuestras actividades laborales y quedamos a la espera de percibir los créditos laborales que legítimamente nos corresponden.

A raíz de dicha situación, se iniciaron las correspondientes actuaciones legales, con intervención de profesionales del Derecho, y el establecimiento ingresó en un proceso de embargo y posterior remate, con la expectativa de que, una vez concretada la realización de los bienes, se procediera a distribuir los fondos obtenidos y satisfacer las deudas pendientes con sus acreedores, entre ellos los trabajadores. Posteriormente, el 18 de marzo de 2026, el frigorífico fue vendido y adquirido por un nuevo propietario de nacionalidad argentina, quien habría asumido el compromiso de abonar el precio de adquisición en dos etapas. Según la información que hemos recibido, dicho pago ya habría sido completado y actualmente se están realizando trabajos de acondicionamiento y reformas en las instalaciones, con miras a una próxima reapertura del establecimiento.

A pesar del tiempo transcurrido y de haberse concretado la venta del frigorífico, los extrabajadores seguimos sin percibir suma alguna en concepto de los créditos laborales que se nos adeudan. De acuerdo con la información que nos ha sido transmitida por nuestros representantes legales, la demora en la distribución de los fondos estaría vinculada a una controversia entre la sindicatura interviniente en el proceso concursal y el Banco de Previsión Social (BPS), organismo que estaría formulando reclamaciones vinculadas a créditos de carácter posconcursal. Asimismo, se nos ha informado de la existencia de nuevos reclamos por parte de dicho organismo, lo que estaría prolongando aún más la resolución del asunto. Entendemos que las diferencias jurídicas y económicas que puedan existir entre el BPS y la sindicatura deben ser resueltas por las partes y ante las instancias correspondientes. No obstante, consideramos absolutamente injusto que las consecuencias de esas controversias recaigan sobre quienes fuimos trabajadores de la empresa y que, desde hace más de tres años, aguardamos el cobro de remuneraciones y demás créditos laborales que constituyen derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico. Resulta especialmente preocupante que, mientras el establecimiento ya fue enajenado y se encuentra en proceso de reacondicionamiento para volver a funcionar bajo una nueva titularidad, quienes trabajamos durante años en ese lugar continuemos sin recibir lo que nos corresponde.

Es importante aclarar que nuestro reclamo no está dirigido contra los nuevos adquirentes del frigorífico, quienes no son parte de la relación laboral que originó esta deuda, sino que apunta a que se esclarezca y resuelva definitivamente la situación de los fondos provenientes del proceso de venta y su correspondiente distribución. Esta situación ha generado importantes dificultades económicas y personales para numerosos trabajadores y sus familias. Algunos han conseguido nuevas fuentes laborales, mientras que otros han atravesado períodos de profunda incertidumbre y vulnerabilidad económica. Incluso, lamentablemente, uno de los extrabajadores que aguardaba el cobro de sus créditos falleció sin haber podido ver resuelta esta situación, lo que evidencia la gravedad humana de una demora que se prolonga indefinidamente. No podemos permitir que el paso del tiempo convierta nuestros derechos en simples expectativas incumplidas. Detrás de cada crédito laboral pendiente hay años de trabajo, esfuerzo, responsabilidades familiares y necesidades económicas que no pueden quedar supeditadas indefinidamente a controversias administrativas o judiciales entre organismos e intervinientes del proceso.

Por todo lo expuesto, solicitamos que se brinde una respuesta clara y definitiva sobre el estado actual del proceso, que se esclarezca la situación de los fondos obtenidos como consecuencia de la venta del frigorífico y que se adopten, con la mayor celeridad posible, las medidas necesarias para concretar el pago de los créditos laborales pendientes, respetando los derechos y el orden de prelación que legalmente corresponda a cada acreedor.

Nuestro único propósito es obtener una solución justa, que se reconozca el trabajo realizado y que se nos permita finalmente percibir aquello que legítimamente nos corresponde. No reclamamos privilegios ni beneficios extraordinarios: reclamamos el pago de nuestro trabajo.

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