Reconocerán el rol de Radio Cultural en 1980 /
La Junta Departamental descubrirá una placa
La Comisión de Nomenclátor de la Junta Departamental de Salto resolvió por unanimidad elevar al plenario este jueves un proyecto con fuerte carga simbólica: la colocación de una placa frente al edificio donde funcionó, durante el siglo pasado, la histórica Radio Cultural de Salto. El reconocimiento apunta a destacar el papel decisivo que desempeñó la emisora, junto a sus directivos y dirigentes políticos de todos los partidos en aquellos tiempos, en uno de los momentos más trascendentes de la historia reciente del país: el Plebiscito constitucional de Uruguay de 1980.
Rechazo al autoritarismo
Aquel domingo de noviembre quedó grabado en la memoria colectiva como una jornada de coraje cívico. En un contexto marcado por la censura, la persecución y el temor, miles de uruguayos concurrieron a las urnas para pronunciarse sobre la reforma constitucional impulsada por el régimen militar. El resultado fue contundente: un “No” mayoritario que significó mucho más que una simple respuesta electoral. Fue, en esencia, una declaración de principios, un rechazo al autoritarismo y una afirmación del compromiso democrático.
En ese escenario adverso, la Radio Cultural de Salto emergió como un actor clave. Lejos de las grandes redacciones y de los medios sometidos al control oficial, la emisora operó desde un espacio modesto: el living de una casa que se transformó en centro neurálgico de coordinación. Desde allí, se articuló una red de voluntades que unió a ciudadanos de diversas corrientes políticas —blancos, colorados, socialistas e independientes— en torno a un objetivo común: recuperar la democracia.
Símbolo de la resistencia
La emisora no solo cumplió una función informativa. Fue también un símbolo de resistencia. Mientras muchos micrófonos permanecían en silencio, la Radio Cultural se convirtió en una voz alternativa, comprometida con la difusión de información veraz y con la organización de una ciudadanía dispuesta a hacerse oír. Su rol resultó fundamental para contrarrestar el discurso oficial y generar un clima de confianza entre quienes impulsaban el rechazo al proyecto constitucional.
Uno de los aspectos más destacados de aquella jornada fue el operativo de control del escrutinio. Desde la sede de la radio, un equipo de aproximadamente 200 voluntarios —muchos de ellos identificados como “periodistas”— se encargó de monitorear el conteo de votos. Esta tarea, realizada en condiciones de gran tensión, permitió asegurar la transparencia del proceso y consolidar la victoria del “No” como una expresión legítima de la voluntad popular.
El Plebiscito
El plebiscito de 1980 no significó el fin inmediato de la dictadura, pero sí marcó un punto de inflexión. La derrota del régimen en las urnas implicó un golpe moral del que no logró recuperarse. A partir de entonces, se abrió un camino gradual hacia la apertura democrática, con nuevas instancias de participación política y el progresivo restablecimiento de las libertades.
La iniciativa de colocar una placa conmemorativa surge en el marco de los 45 años de aquel acontecimiento histórico. Más que un gesto simbólico, se trata de un acto de memoria y reconocimiento. Recordar el papel de la Radio Cultural de Salto es también rendir homenaje a una ciudadanía que, en medio de la adversidad, eligió la vía pacífica y democrática para expresar su rechazo al autoritarismo.
De aprobarse en el plenario, la placa no solo señalará un lugar físico, sino que evocará una historia de compromiso, valentía y unidad. Un recordatorio de que, incluso en los momentos más oscuros, la voz de un pueblo puede abrir camino hacia la libertad.