La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

En muchas localidades del interior del país, las realidades cotidianas distan mucho de las comodidades que suelen darse por sentadas en las ciudades. En ese contexto, la reciente instalación de una sala velatoria en el pueblo de Quintana marca un antes y un después para sus habitantes, quienes hasta ahora debían afrontar la despedida de sus seres queridos en sus propias viviendas.

La iniciativa fue impulsada por el Municipio de Mataojo, encabezado por la alcaldesa Rosita Moreno y su equipo de concejales, quienes destinaron fondos provenientes del FIGM, asignados por la OPP, para concretar esta obra tan necesaria. Se trata de una solución sencilla, pero profundamente significativa, que atiende una necesidad básica en momentos de dolor.

Hasta hoy, muchas familias debían improvisar espacios en sus casas para velar a sus fallecidos, una práctica que, aunque arraigada en el pasado, refleja las carencias que aún persisten en zonas rurales. La nueva sala velatoria no solo mejora las condiciones, sino que también aporta respeto y contención a las familias. A unos 190 kilómetros de Salto, esta obra representa un avance concreto hacia una mayor equidad territorial.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte