Uruguay ante los desafíos económicos y logísticos /
Gustavo Fernández analizó el presente regional y las oportunidades del país
La economía regional, las dificultades fiscales de los gobiernos, el funcionamiento del Estado uruguayo y las oportunidades de desarrollo vinculadas a la infraestructura fueron algunos de los asuntos abordados por el docente, empresario y analista Gustavo Fernández en una entrevista en el streaming de Diario La Prensa.
Con una mirada que combinó aspectos económicos, políticos y productivos, Fernández planteó que Uruguay presenta una situación relativamente favorable frente a otras economías de la región, aunque advirtió la necesidad de preservar la estabilidad financiera, mejorar la gestión pública y apostar a inversiones que permitan sostener el crecimiento.
Brasil y Uruguay, dos realidades fiscales diferentes
Uno de los temas fue la situación económica de Brasil. Fernández señaló que, pese a ser la mayor economía de América Latina y contar con una industria y una producción agropecuaria de enorme dimensión, el país enfrenta importantes desequilibrios fiscales y un elevado nivel de endeudamiento.
Explicó que el déficit fiscal brasileño se aproxima al 10% del producto interno bruto, mientras que Uruguay se encuentra en niveles considerablemente inferiores, aunque también enfrenta dificultades. A esto se suma una deuda pública brasileña cercana al 90% del PBI.
La diferencia, también está en el costo financiero. Uruguay conserva el grado inversor y accede a condiciones de financiamiento más favorables, lo que reduce el peso de los intereses sobre las cuentas públicas.
Fernández destacó la profesionalización de organismos técnicos y la independencia de determinadas áreas del Banco Central uruguayo, así como el trabajo de la unidad encargada de administrar la deuda pública. Mantener el grado inversor, constituye una prioridad estratégica para evitar que el país deba pagar intereses más elevados.
El Estado, el gasto público y la confianza ciudadana
En la oportunidad también se abordó la realidad nacional, el tamaño del Estado y la utilización de los recursos públicos.
Fernández consideró que Uruguay necesita revisar su estructura administrativa y mejorar la eficiencia de los servicios. Sin cuestionar la importancia de sectores esenciales como la educación, la salud y la seguridad, advirtió que existen áreas donde se observan superposiciones de funciones y estructuras que podrían funcionar mejor.
El problema, no se limita a la cantidad de funcionarios, sino también a la calidad de la gestión. Como ejemplo, se refirió a situaciones en las que un ciudadano debe consultar a varios empleados para resolver un trámite sencillo, debido a que no siempre se encuentra disponible la persona capacitada para brindar la información correspondiente.
Para Fernández, el Estado uruguayo tiene estructuras que necesitan racionalizarse. El gasto público, recordó, termina siendo financiado por toda la sociedad mediante impuestos y otras obligaciones.
En ese contexto, también se mencionó el creciente descontento ciudadano con la dirigencia política y la aparición de referentes que prometen respuestas contundentes frente a problemas como la inseguridad. Ambos participantes advirtieron que la frustración social puede generar riesgos cuando se debilita la confianza en las instituciones democráticas.
Infraestructura y logística, una oportunidad para el crecimiento
Uno de los tramos más interesantes de la entrevista estuvo dedicado al futuro ferroviario y logístico de Uruguay.
Fernández destacó la importancia de completar la recuperación de la conexión ferroviaria entre Montevideo y Rivera, así como la posibilidad de extender las mejoras hacia el litoral norte, particularmente en dirección a Salto Grande.
La reconstrucción de determinados tramos permitiría movilizar cargas provenientes de Paraguay y del sur de Brasil, aprovechando la posición geográfica uruguaya y la infraestructura portuaria existente.
También señaló que una inversión estimada entre 120 y 130 millones de dólares permitiría recuperar la vía entre Chamberlain y Salto Grande con condiciones adecuadas de circulación de trenes de carga.
El potencial económico de este proyecto radica en reducir los costos de transporte. Fernández recordó que una formación ferroviaria puede trasladar una cantidad de mercadería equivalente a numerosos camiones, con menores costos operativos y una utilización más eficiente de los recursos energéticos.
En ese sentido, consideró que el ferrocarril puede convertirse en una herramienta fundamental para atraer cargas regionales y fortalecer la actividad logística nacional.
Un puerto de aguas profundas y la integración regional
La posibilidad de desarrollar un puerto de aguas profundas en Rocha, con participación de Uruguay, Paraguay y Bolivia, también formó parte del análisis.
La iniciativa permitiría ofrecer nuevas alternativas para la salida de la producción de esos países y consolidar a Uruguay como un punto estratégico dentro de los corredores comerciales sudamericanos.
Fernández vinculó esta posibilidad con la necesidad de mejorar la conectividad ferroviaria y desarrollar soluciones de transporte multimodal.
A su entender, los costos logísticos representan una de las principales limitaciones para el desarrollo de determinadas actividades productivas en el norte del país. Una infraestructura más eficiente podría favorecer la expansión agrícola, forestal e industrial, generando nuevas oportunidades de inversión y empleo.
Producción, tecnología y nuevas oportunidades
La actualidad agropecuaria también tuvo su espacio. Fernández destacó el crecimiento de los cultivos de colza y canola, así como el avance de la cosecha y las perspectivas de la producción de trigo.
La conversación también incluyó el potencial de la economía digital y de los nuevos canales de comunicación. Fernández sostuvo que, aunque cambien los dispositivos y las plataformas, la producción de contenidos seguirá siendo fundamental para los medios de comunicación.
En esa línea, mencionó las oportunidades que ofrece la difusión internacional del carnaval uruguayo, especialmente para llegar a los compatriotas que viven en el exterior y mantienen sus vínculos culturales con el país.
Una agenda que exige visión de futuro
Gustavo Fernández dejó planteada una idea central, Uruguay cuenta con fortalezas importantes, pero necesita tomar decisiones que permitan aprovecharlas.
La estabilidad financiera, la eficiencia del Estado, la modernización de la infraestructura y la reducción de los costos logísticos aparecen como factores determinantes para mejorar la competitividad.