Zafra citrícola 2026 /
Optimismo por los mercados pero con desafíos en costos y sanidad
La citricultura uruguaya se prepara para celebrar oficialmente la zafra 2026 con un acto que tendrá lugar el próximo 23 de junio en Pueblo Gallinal, departamento de Salto, en una instancia que reunirá a productores, exportadores, trabajadores, autoridades nacionales y representantes de organismos públicos y privados vinculados a la actividad. Aunque la cosecha ya está en marcha desde hace varias semanas, la Unión de Productores y Exportadores Frutihortícolas del Uruguay (UPEFRUY) decidió mantener la tradición de realizar una inauguración oficial de la zafra, que este año se trasladará desde El Espinillar hacia una de las zonas con mayor historia de desarrollo citrícola del país.
El presidente de la gremial, Carlos Fraschini, destacó que el evento busca convertirse en una verdadera celebración del sector. La actividad comenzará en una plantación de citrus de la zona y posteriormente continuará en Pueblo Gallinal, donde se desarrollarán diversas actividades abiertas a productores, trabajadores y vecinos de la región. Fraschini resaltó la importancia histórica de la zona elegida para la ceremonia. Recordó que se trata de un área que originalmente tenía una fuerte impronta ganadera y que, a partir de la década de 1970, comenzó un proceso de transformación productiva que permitió el desarrollo de la citricultura y el crecimiento de localidades como Pueblo Gallinal. La presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi, ya fue confirmada, al igual que la participación de autoridades nacionales vinculadas al sector agroexportador.
Un sector que genera miles de empleos
Durante la presentación de la actividad, los dirigentes remarcaron el peso económico y social de la citricultura en el norte del país. Según las estimaciones manejadas por el sector, la actividad genera aproximadamente un empleo por hectárea cultivada.Considerando que Uruguay cuenta con unas 14.000 hectáreas en producción, se calcula que la cadena citrícola ocupa de manera directa a unas 14.000 personas, mientras que los empleos indirectos vinculados al transporte, servicios, logística e industrias conexas elevan la cifra a cerca de 20.000 trabajadores.
Buena calidad y mejores perspectivas comerciales
En cuanto al desarrollo de la actual campaña, Fraschini señaló que la zafra comenzó bajo la amenaza de intensas lluvias que generaron preocupación entre los productores. Sin embargo, posteriormente las condiciones climáticas mejoraron y permitieron un desarrollo favorable de la cosecha. La producción se perfila como una zafra de volumen medio, sin rendimientos excepcionales, pero con una calidad considerada buena por los operadores. Aunque se registraron algunos inconvenientes sanitarios asociados al exceso de humedad, la situación no ha comprometido el desarrollo general de la temporada. A nivel comercial, las perspectivas aparecen más alentadoras que en 2025. Los principales mercados internacionales presentan una demanda sostenida y particularmente favorable para las primeras variedades de mandarinas que Uruguay exporta hacia Estados Unidos. Los empresarios señalaron que la fruta uruguaya está llegando en excelentes condiciones a destino y encuentra un mercado con menor presión de oferta, situación que permite aspirar a mejores precios de retorno para los productores. No obstante, advirtieron que la mejora de los valores internacionales resulta fundamental para compensar dificultades internas como el atraso cambiario, el incremento de los combustibles, los fertilizantes y otros costos de producción que continúan afectando la competitividad del sector.
Europa y México, mercados clave para el futuro
Otro de los temas destacados fue la importancia del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. Los dirigentes consideran que permitirá recuperar competitividad frente a países exportadores como Sudáfrica, Perú y Chile, que actualmente acceden al mercado europeo con ventajas arancelarias. Aunque la eliminación de los aranceles será gradual y demandará varios años, el sector entiende que se trata de una herramienta estratégica para recuperar participación en uno de los destinos tradicionales de la fruta uruguaya. Paralelamente, continúan avanzando las negociaciones para la apertura del mercado mexicano a las mandarinas uruguayas. El vicepresidente de UPEFRUY, Washington Guarino, indicó que las gestiones se encuentran en una etapa avanzada y existe expectativa de que la habilitación pueda concretarse durante el próximo año o incluso en los próximos meses.
El HLB sigue siendo la principal amenaza
Más allá de las buenas perspectivas comerciales, los productores coincidieron en señalar que el Huanglongbing (HLB) continúa siendo la principal preocupación sanitaria de la citricultura nacional. La reciente confirmación de la enfermedad en el estado brasileño de Río Grande do Sul incrementó la atención de las autoridades y de los productores uruguayos. Si bien la situación en el país permanece controlada, la enfermedad ya ha sido detectada en plantas particulares y en una plantación comercial del norte. El HLB no tiene cura y obliga a eliminar las plantas afectadas, por lo que el monitoreo permanente constituye la principal herramienta de defensa. Precisamente, durante la inauguración de la zafra se realizará el lanzamiento de una nueva campaña de sensibilización y prevención destinada a reforzar el control y la detección temprana de posibles focos. Los dirigentes destacaron que el trabajo coordinado entre empresas, técnicos y organismos públicos ha permitido mantener altos estándares sanitarios y de calidad, condición que explica la creciente presencia de los cítricos uruguayos en los supermercados de Estados Unidos y otros mercados internacionales.