Marco Rubio en Colombia, Ecuador y Perú /
La gran apuesta por la seguridad hemisférica
La semana pasada, Marco Rubio visitó Barranquilla, Quito y Lima. Esta es su cuarta gira por América Latina y el Caribe como Secretario de Estado de los Estados Unidos. Su mensaje fue poderoso y consecuente con las otras señales enviadas por el presidente Donald J. Trump: la región es una prioridad para Washington y la seguridad es el punto principal de la agenda. En Barranquilla, el presidente De la Espriella presentó su plan de seguridad “Patriota Siglo XXI” y ambos gobiernos respaldaron la incorporación de Colombia al Escudo de las Américas, posición oficializada en agosto en reunión del Ministro de Defensa de Colombia y el Secretario de Guerra de los Estados Unidos. Los llamados “Acuerdos de Barranquilla” incluyeron además memorandos sobre minerales críticos, tierras raras y cooperación en energía nuclear civil: seguridad y recursos estratégicos, dos asuntos que dominan las prioridades hemisféricas.
En Quito, Rubio anunció la designación de la banda Los Tiguerones como organización terrorista extranjera, sumándose a Los Choneros, Los Lobos y los Chone Killers, ya designados desde 2025. Ofreció 45 millones de dólares en cooperación y la entrega de nuevas lanchas interceptoras. Anunció también sanciones contra siete altos exfuncionarios ecuatorianos señalados por recibir sobornos de estructuras criminales.
En Lima, la presidenta Keiko Fujimori confirmó que Perú también se incorpora al Escudo de las Américas, constituida en marzo de este año en Miami. Rubio recibió La Orden El Sol del Perú, la condecoración más antigua del continente, y anunció cooperación en inteligencia, ciberseguridad y logística, además de la llegada el próximo año del buque hospital USNS Comfort.