Más de 30 años sin solución /
La invasión de hipopótamos que Colombia heredó de Pablo Escobar
Hoy Colombia alberga la mayor población de hipopotamos fuera de África: más de 160 individuos que descienden de los cuatro ejemplares que el capo colombiano Pablo Escobar importó ilegalmente en 1981 para su zoológico privado. Ningún gobierno logró frenar su expansión. Este lunes, la ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez, anunció que el gobierno de Gustavo Petro autorizó la eutanasia de 80 animales, prevista para el segundo semestre de 2026. Es la medida más drástica adoptada hasta la fecha, y llega después de treinta años de gestión fallida.
La historia comienza en la Hacienda Nápoles, una finca de más de 2.000 hectáreas ubicada en Puerto Triunfo, a mitad de camino entre Medellín y Bogotá. A partir de 1981, Escobar la convirtió en una declaración de poder descomunal: pista de aterrizaje propia, plaza de toros, dinosaurios de cemento y una colección de animales exóticos —jirafas, cebras, elefantes— traídos ilegalmente de distintos continentes. Para coronar el zoológico, ordenó importar desde Estados Unidos un macho y tres hembras de hipopótamos. Por su tamaño y rareza, eran la pieza más llamativa de ese capricho.
Cuando Escobar murió abatido por la policía en diciembre de 1993, la hacienda pasó al Estado colombiano. Los demás animales fueron trasladados a zoológicos o murieron. Los hipopótamos eran otra historia: su peso —hasta tres toneladas— y su agresividad territorial hacían casi imposible capturarlos. Las autoridades optaron por dejarlos. Ese fue el error que lo desencadenó todo.
Sin depredadores naturales y en un ecosistema propicio para la especie, los cuatro animales comenzaron a reproducirse. En 2009, ya eran 27. Para 2024, el conteo oficial del Ministerio de Ambiente registró entre 180 y 200 individuos distribuidos en más de 43.000 kilómetros cuadrados de cuenca hídrica. El Guinness World Records los reconoció ese año como la especie invasora más grande del planeta.
La cultura popular construyó durante décadas una imagen engañosa del hipopótamo: criatura torpe, casi cómica, inofensiva. La realidad es otra. El hipopótamo común es el tercer mamífero terrestre más pesado del planeta. Su mandíbula ejerce una presión de 126 kilogramos por centímetro cuadrado. En África, causa más muertes humanas que cualquier otro mamífero salvaje. Es territorial de forma extrema, sobre todo en el agua, y no distingue entre una amenaza real y una presencia accidental.