Conflicto en el Puerto de Montevideo /
Sigue sin solución y crece el impacto en imagen y actividad
El conflicto laboral en el Puerto de Montevideo entre la Terminal Cuenca del Plata (TCP) y el sindicato portuario sigue sin resolverse, ya que el viernes pasado se realizó una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), pero las partes no lograron cerrar un acuerdo, en momentos en que justamente vencía el plazo fijado para la tregua que venía sosteniendo la negociación. Según se explicó, desde el ámbito sindical, "hubo algún avance en la negociación", motivo por el cual la asamblea del sindicato resolvió extender el diálogo por una semana más, sin recurrir a nuevas medidas de fuerza en el ínterin. Es la segunda vez que el conflicto suma una prórroga de este tipo: la negociación ya venía de un plazo previo que también había vencido sin definiciones de fondo.
Un conflicto prolongado con peligro de afectar exportaciones
El sindicato evita la confrontación directa mientras exista margen de diálogo, pero la sucesión de plazos vencidos sin acuerdo empieza a marcar un patrón de conflicto prolongado, en un sector donde cualquier interrupción tiene un correlato directo sobre la operativa de comercio exterior del país. Lo que afecta la imagen del puerto y genera, como ya sucedió que buques ante el temor de estar parado sin cargar o descargar, deciden saltear el principal puerto del país.
Llamado a la responsabilidad
La Cámara de Armadores, sostuvo que: ”Cada uno debe hacerse responsable de las actitudes que toma en estos casos. Quien compra, quien vende se ve perjudicado y esto siempre se resuelve de la misma forma. Este tipo de situaciones terminan en tiempo y dinero. La mercadería termina llegando más tarde o termina siendo más caro el transporte por este tipo de situaciones".
Sosteniendo que esta situación, afecta a la reputación país: se afecta la imagen del puerto, la imagen del país, y es algo que no podemos permitir. Es una preocupación que excede la disputa salarial y logística en sí misma, y que apunta directamente a cómo un conflicto portuario prolongado puede impactar en la percepción externa de Uruguay como plaza confiable para el comercio internacional, un activo especialmente sensible para un país cuya estrategia económica se apoya en buena medida en su rol de hub logístico regional. Más, cuando el conflicto afecta y apunta expresamente a la Terminal de Contenedores Cuenca del Plata . Cumpliéndose ene forma normal con otras actividades.La combinación de plazos que se estiran y de advertencias cada vez más directas desde el sector empresarial sobre el costo reputacional configura un escenario en el que la presión por una resolución definitiva parece ir en aumento, tanto desde adentro del propio sector portuario como desde los actores que dependen de su normal funcionamiento. A todo esto, llama la atención la ausencia de acciones por el Ministerio de Trabajo.-