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La Justicia responsabilizó a un adolescente por la participación en un ataque ocurrido el 10 de julio de 2026 en el barrio El Monarca, en Montevideo, donde cinco personas perdieron la vida. Como resultado del proceso judicial, se le impuso una medida socioeducativa privativa de libertad por un período de seis años. La actuación estuvo a cargo de la Fiscalía de Adolescentes de 3er Turno, encabezada por el fiscal Raúl Iglesias y la fiscal adscripta Virginia Gandós. El joven fue declarado responsable de cinco infracciones gravísimas previstas en la ley penal como homicidios muy especialmente agravados.

Un ataque que duró apenas minutos

De acuerdo con la investigación, cuatro hombres llegaron en dos motocicletas hasta una vivienda de la zona. Vestían ropa similar a la utilizada por trabajadores y llevaban elementos reflectivos y cascos, lo que les permitió pasar desapercibidos. Tras ingresar al predio escalando un muro, comenzaron a disparar contra las personas que se encontraban dentro de la vivienda. Algunas de las víctimas descansaban en habitaciones, mientras que otras estaban en la cocina. Cuatro personas fallecieron en el lugar. Una quinta víctima fue trasladada de urgencia para recibir atención médica, pero murió durante el traslado. Los atacantes abandonaron la vivienda pocos minutos después y escaparon en las mismas motocicletas.

La investigación permitió reconstruir lo ocurrido

Los investigadores realizaron un intenso trabajo para esclarecer los hechos. Entre las principales pruebas analizadas se encuentran imágenes de cámaras de videovigilancia, pericias balísticas y biológicas, autopsias y el estudio de un teléfono celular incautado durante el procedimiento. Las cámaras permitieron seguir los movimientos de los presuntos autores antes y después del ataque. Además, las pericias ayudaron a vincular armas, vehículos y prendas de vestir con el hecho investigado.

Conversaciones y fotografías fueron claves

Uno de los elementos más relevantes surgió del análisis del teléfono celular. Allí aparecieron conversaciones en las que el adolescente reconocía haber participado en el ataque y afirmaba haber recibido dinero para cometerlo. También se encontraron fotografías y otros registros que coincidían con las características de las motocicletas, la vestimenta y las armas utilizadas durante el hecho. Según la investigación fiscal, el ataque habría tenido su origen en una disputa ocurrida días antes entre una de las víctimas y otro hombre del barrio.

Reconoció su participación ante la Justicia

Finalmente, el adolescente admitió su responsabilidad ante la Justicia. Con el acuerdo de las partes, el caso se tramitó mediante un proceso simplificado. Como consecuencia, fue declarado responsable de cinco homicidios muy especialmente agravados y deberá cumplir una medida socioeducativa privativa de libertad en dependencias del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (INISA) durante seis años.

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