Chocolate, una celebración con sabor a historia
Cada 13 de septiembre, el mundo rinde homenaje a uno de los alimentos más populares y apreciados: el chocolate. La fecha fue establecida en Francia en 1995 como tributo al escritor británico Roald Dahl, autor de la célebre historia Charlie y la fábrica de chocolate.
La elección del día tuvo además una coincidencia especial: el 13 de septiembre también nació Milton S. Hershey, fundador de la compañía de chocolates Hershey. La celebración contó con el respaldo de Estados Unidos y rápidamente se convirtió en una ocasión para recordar la historia y disfrutar de este producto.
Pero septiembre no es la única fecha dedicada al chocolate. El 7 de julio se celebra el Día Mundial del Chocolate, una jornada vinculada a la llegada del cacao a Europa. Así, los amantes de este alimento tienen, en la práctica, dos oportunidades al año para celebrarlo.
Un legado que nació en América
La historia del chocolate está estrechamente ligada a la del cacao americano. Las antiguas civilizaciones mesoamericanas, especialmente mayas y aztecas, ya consumían cacao hace más de 3.000 años y lo consideraban un alimento de gran valor, incluso asociado a los dioses.
En aquella época, el cacao se consumía principalmente como una bebida amarga, a menudo combinada con especias. Con la llegada de los europeos, la preparación fue modificándose: se incorporaron ingredientes como el azúcar y el chocolate comenzó a conquistar nuevos territorios y paladares.
Más que un dulce
Además de su sabor, el chocolate, especialmente aquel con un alto porcentaje de cacao, contiene nutrientes y compuestos antioxidantes. El cacao aporta flavonoides, sustancias que han sido estudiadas por su posible relación con la salud cardiovascular y la función cerebral.
Sin embargo, no todos los chocolates tienen las mismas propiedades. Los productos con mayor cantidad de cacao y menor contenido de azúcares suelen ser una opción nutricionalmente más interesante.