Mareos, las principales razones por las que podrías sentirte así
Sentirse mareado, aturdido o con sensación de debilidad es una molestia común, especialmente entre los adultos mayores. En la mayoría de los casos no representa una enfermedad grave, pero no debe ignorarse. Además de ser una señal de que algo no está funcionando correctamente en el organismo, el mareo aumenta el riesgo de caídas, las cuales pueden ocasionar fracturas y otras lesiones de consideración.
Si el mareo aparece de forma repentina, lo primero es detener la actividad que se esté realizando, sentarse o recostarse y beber agua o alguna bebida con azúcar, como jugo de naranja, si se sospecha una baja de glucosa. Si los síntomas persisten durante más de 15 minutos, empeoran o se acompañan de otros signos de alarma, es indispensable acudir a un servicio de urgencias.
Deshidratación, una causa muy frecuente
La falta de líquidos es una de las principales causas de mareo. Puede producirse por las altas temperaturas, una ingesta insuficiente de agua, vómitos, diarrea o enfermedades que provocan pérdida de líquidos.
Cuando el organismo está deshidratado, disminuye el volumen de sangre y, como consecuencia, baja la presión arterial. Esto reduce el flujo sanguíneo hacia el cerebro y provoca sensación de mareo o debilidad.
En casos leves, beber agua puede ser suficiente para recuperar el equilibrio. Sin embargo, si la deshidratación es importante, puede ser necesario recibir líquidos por vía intravenosa y corregir posibles alteraciones de electrolitos como el potasio.
Medicamentos que pueden provocar mareos
Diversos medicamentos tienen como efecto secundario el mareo. Los más comunes son aquellos utilizados para controlar la presión arterial o los diuréticos, que aumentan la eliminación de líquidos.
Cuando estos tratamientos reducen demasiado la presión arterial, es posible experimentar mareos al levantarse o caminar. En estos casos, nunca se debe suspender el medicamento por cuenta propia. Lo recomendable es consultar al médico para evaluar un ajuste en la dosis o un cambio de tratamiento.
La presión arterial también influye
Con el paso de los años, el organismo puede perder parte de su capacidad para regular la presión arterial al cambiar de posición. Este fenómeno, conocido como hipotensión ortostática, ocurre cuando la presión baja de manera repentina al ponerse de pie.
El resultado es una sensación momentánea de mareo, visión borrosa o incluso desmayo. Existen tratamientos y recomendaciones médicas que ayudan a controlar este problema, por lo que es importante recibir una evaluación profesional.
Hipoglucemia, cuando falta energía
Otra causa frecuente es la disminución del nivel de azúcar en la sangre. Cuando el cerebro no recibe suficiente glucosa, aparecen síntomas como mareo, sudoración, debilidad, temblores, confusión e incluso pérdida del conocimiento.
Consumir una bebida azucarada puede aliviar rápidamente el cuadro, pero si los episodios se repiten es necesario realizar estudios para identificar la causa y recibir el tratamiento adecuado.
Cuando el mareo puede ser una emergencia
Aunque muchas veces tiene causas benignas, el mareo también puede ser el primer signo de un infarto o de un accidente cerebrovascular (ACV).
En un infarto suele acompañarse de dolor en el pecho, dificultad para respirar, náuseas o molestias en el brazo, la espalda o la mandíbula. En el caso del ACV, pueden presentarse debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar, alteraciones de la visión, pérdida del equilibrio o un dolor de cabeza intenso y repentino.
Sin embargo, en algunos adultos mayores el mareo puede ser el único síntoma de estas emergencias médicas. Por ello, si aparece de forma súbita, es intenso o no desaparece, se debe buscar atención médica inmediata.
Escuchar las señales del cuerpo
El mareo puede tener múltiples causas, desde una simple deshidratación hasta problemas cardiovasculares o neurológicos que requieren atención urgente. Prestar atención a la frecuencia con la que ocurre, su duración y los síntomas que lo acompañan es fundamental para identificar su origen.