La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

La verdad es que quedamos todos boquiabiertos con la victoria de Bolsonaro sobre Lula en los comicios realizados en Brasil el ultimo domingo. No solo el triunfo presidencial por dos puntos sino también las de parlamentarios y gobernadores. Bolsonaro controlará el Legislativo y también una extensa región mayoritaria del territorio brasileño independientemente de cómo resulte del ballotage a realizarse en breve.

En realidad fue exactamente al revés de lo que estaba previsto por todas las encuestadoras de opinión pública pero no así por las empresas de apuestas profesionales, que parece que todas anunciaban el sorpresivo resultado a favor de Bolsonaro. Y ahora, resulta que todo cambió y el casi seguro ganador de la segunda vuelta se la atribuyen a Bolsonaro, a quien hace unos meses nadie conocía y que supuestamente acaparó todos los votos de su padre, aún preso en una cárcel de Brasilia.

No ha sucedido nunca que un candidato que haya salido segundo en la primera instancia electoral luego pueda cambiarse al primer lugar de la contienda. Además digamos que la mayoría de los que quedaron fuera de la contienda serían afines a la candidatura de Bolsonaro. Acá la única cosa que podría hacer cambiar las cuentas será la decisión de los millones que ni siquiera votaron, porque no estaban en Brasil, porque directamente no fueron, o porque murieron recientemente. Bueno, es lo que hay valor... Si votan de nuevo los mismos que ya lo hicieron y de la misma forma, resultaría que Lula tendría que recuperar la diferencia aproximada de dos millones de votos y sumar algún porcentaje adicional para declararse ganador. Para mi es muy improbable que lo logre, entonces todo indica que el próximo presidente electo de Brasil será Flavio Bolsonaro.

Además si uno mira el mapa político brasilero luego de las elecciones realizadas toda la región centro-sur del vecino país estaría alineada con Bolsonaro, la más poblada y rica, además y particularmente Mina Gerais, Río de Janeiro y San Pablo están decididamente detrás del candidato hasta ahora opositor pero en breve, seguramente presidente del enorme e influyente país. A Lula le quedó solo el norte del país, una zona preferentemente descartable electoralmente, mucho más pobre y dependiente del poder de turno y en este caso de Lula, que sería la cuarta oportunidad para asumir la presidencia del país. Pero pareciera que su récord se mantendría en las tres que ya tiene.

Por otra parte en las condiciones parlamentarias que se vendrían con mayorías casi absolutas de Bolsonaro y sus aliados, algo ya concretado, sería casi imposible gobernar en paz y con efectividad alguien de un partido contrario como Lula. Cada vez que pasa el tiempo se hace mas clara la inevitabilidad de la victoria de Bolsonaro hijo y la libertad de Bolsonaro padre del próximo presidente de la República Federativa de Brasil.

¿Y por casa como andamos? Orsi se quedará solo en el continente y en el Mercosur. En las Américas le queda México como aliado ideológico y nada más. Con Argentina gobernada por Milei por un lado, y Brasil por Bolsonaro poca vida le quedarán a las intenciones progresistas del Uruguay.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte