Anotaciones Callejeras
Una lectora que se presentó como “una vecina del barrio Macció”, se comunicaba ayer con nuestra Redacción para contarnos sobre un estafador que desde hace varios días merodea ese barrio. Resulta que el hombre anda en moto y se acerca a su víctima, con mucha simpatía le habla animadamente de varias cosas, hasta de conocidos en común que tienen, hasta que le solicita cambio: le dice que tiene 2.000 pesos y necesita cambio. Cuando el otro saca dinero del bolsillo para contar y ver si le puede dar cambio, el de la moto le arrebata los billetes y dispara. Nunca se saca el casco.
Eso nos contó esa señora ayer de mañana. Luego, en la tarde, un hombre que vive en barrio Progreso nos habló de lo mismo y nos dijo que él mismo cayó en la trampa y fue estafado. Pero fue a pocas cuadras de su casa, más exactamente en la esquina de Uruguay y Gobernador de Viana. El hombre nos dijo, además, que tenía datos que el estafador también suele andar por el barrio Jardines de Don Bosco y Saladero. ¿Será el mismo estafador que recorre barrios en su moto o habrá más de uno? Sea como sea, hay que tener mucho cuidado.
Ayer hubo paro. Una persona bastante mayor, que vive en una localidad del interior de Salto, tenía consulta médica en el Hospital cerca de mediodía. En la mañana temprano se preocupó por llamar a varios medios de comunicación: quería que le dijeran si venía o no venía a la consulta acá en la ciudad; es decir, si tendría consulta o si el profesional haría paro. Pero por supuesto, que nadie le supo responder con certeza. Nadie podía saber de antemano si ese médico asistiría o no. No sabemos finalmente si el hombre vino o no, si fue atendido o no, pero lo cierto es que ese tipo de cosas son las que verdaderamente “complican” a la gente. Y a decir verdad, el objetivo de un paro en definitiva es ese, ¿no?...el de complicar para que se note la importancia de los servicios y cómo afecta que no se cumplan.
Muy molestos estaban sí, algunos usuarios del Hospital Regional Salto por una situación puntual que se dio en el contexto de la paralización de actividades. Una usuaria escribió para resumir la situación: “Un desastre. ¿Emergencia gremial? Dejan sin medicamentos a pacientes de Salud Mental, con cartilla vigente. Es orden de la Química del Hospital. Muchos pacientes están en la misma situación. Sí, la Química le prohibió a los funcionarios entregar medicación a pacientes de salud mental por el paro. Esta es la nueva administración. ¿Quién se hace cargo?”.
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