Sífilis, otra vez
- Por Facundo Esteche, edil Partido Colorado
Hasta la semana 33 de este año, Salto notificó 283 casos de sífilis. En el mismo período de 2025 fueron 118. El dato está en el boletín epidemiológico del Ministerio de Salud Pública, en una tabla con una fila por departamento. Obviamente casi nadie lo lee, tampoco tendrían por qué. Pero detrás de cada caso hay alguien que, muchas veces, no sabe que lo tiene. Más del doble suena a alarma repentina. No lo es. En todo 2024 Salto notificó 454 casos, la segunda tasa más alta del país, detrás de Maldonado. Este año vamos a un ritmo parecido. El salto frente a 2025 es más un regreso que una sorpresa. Eso no tranquiliza, más bien nos dice que el problema viene de antes.
Conviene leer los datos con cuidado. Más casos notificados no siempre significa más enfermos. El Ministerio advierte que parte del aumento viene de mejores pruebas y mejor registro. Aparecen infecciones que antes pasaban sin nombre. Es parte de la explicación, pero no toda.
La sífilis tiene una trampa y es que muchas veces no da síntomas. A veces aparece una lesión que no duele y se va sola, y la persona concluye que no pasó nada. Pasó. Sin tratamiento, la infección sigue. En el embarazo puede pasar de la madre al bebé, con consecuencias graves.
Tiene cura. Alcanza con un tratamiento antibiótico. Los equipos médicos están preparados para brindar la mejor atención con toda la responsabilidad y privacidad en el manejo de datos. Es verdad que también se puede volver a contraer, así que curarse una vez no protege para siempre.
La costumbre de no cuidarse existe desde que el mundo es mundo. Entre los jóvenes, el grupo más afectado del país (de 15 a 24 años), se escucha la expresión “a pelo” para hablar de relaciones sin preservativo. Detrás hay una ilusión de que la ciencia ya lo resolvió todo y a mí no me va a tocar. El preservativo sigue siendo la forma más simple de reducir el riesgo.
El sistema tiene herramientas. Desde 2025 rige la ordenanza 912 del MSP, que prevé el test rápido de sífilis y VIH en emergencia, consulta y control prenatal, y referentes de infecciones de transmisión sexual en cada prestador de salud. Quien quiere hacerse el test puede pedirlo, sin síntomas ni explicaciones. En ASSE o en tu mutualista.
La vergüenza es el obstáculo más barato de sacar. Ya pasamos esos tiempos en donde estos temas eran tabú y daba vergüenza. Hacerse el test no habla mal de nadie, todo lo contrario. Tus datos van a estar protegidos bajo estándares de privacidad. Así que si hace tiempo que no te lo hacés y haz tenido exposiciones pedilo esta semana en tu centro de salud. Y si tenés pareja, invitala a hacérselo también. Así, de esta forma, cuidás a tus seres queridos y comenzamos a sensibilizarnos sobre este tema.