Será en Setiembre /
Junta Departamental prepara una sesión extraordinaria para informar a Salto sobre la Emergencia
- Pedro Rodriguez
El presidente de la Junta Departamental de Salto, Prof. Jonnathan Aramburo, anunció que se prepara una sesión extraordinaria para informar a la población sobre la situación que atraviesa el departamento.
La iniciativa surgió luego de una comunicación entre la Mesa de la Junta y el intendente Carlos Albisu, ante la preocupación por la situación del río, las intensas lluvias de los últimos días y las consecuencias que todavía se arrastran desde el fuerte temporal del 18 de julio.
Aramburu explicó que la sesión busca poner a Salto “en contexto” y explicar cuál es la situación actual y con qué recursos cuenta el departamento para enfrentarla.
Aunque todavía se está ajustando la fecha, adelantó que será a principios de setiembre.
“HAY MOMENTOS PARA HACER POLÍTICA Y MOMENTOS PARA GESTIONAR”
El presidente de la Junta sostuvo que frente a una situación de emergencia debe existir una actitud de trabajo conjunto entre las distintas instituciones. “Hay momentos para hacer política partidaria y hay momentos donde la gente pide gestión”, señaló.
Destacó que la población debe poder controlar y evaluar diariamente qué hacen sus representantes.
Según Aramburo, después habrá tiempo para las diferencias políticas y las banderas partidarias, pero ahora el objetivo debe estar puesto en atender una situación que afecta directamente a los vecinos.
EL RÍO Y EL CAMBIO CLIMÁTICO, EN EL CENTRO DE LA PREOCUPACIÓN
La situación del río será uno de los temas principales de la instancia extraordinaria. Aramburo también planteó una mirada más amplia y sostuvo que los fenómenos climáticos extremos ya no pueden ser considerados hechos excepcionales. Para el presidente de la Junta, el cambio climático está generando una nueva realidad, con lluvias y temporales cada vez más intensos, y el departamento debe prepararse para responder mejor.
También señaló que el fondo de emergencia previsto en el presupuesto departamental resulta limitado frente a la magnitud de los daños provocados por el temporal del 18 de julio.
400 MILÍMETROS DE LLUVIA Y CALLES QUE VUELVEN A MOSTRAR SUS PROBLEMAS
Aramburo reconoció que las lluvias de los últimos días agravaron seriamente la situación de las calles de Salto.
Señaló que en apenas cuatro días se registraron aproximadamente 400 milímetros de lluvia, una cantidad que provocó nuevos daños incluso en zonas céntricas. Reconoció que actualmente existen pozos importantes en distintas arterias y que las reparaciones realizadas anteriormente se vieron afectadas por la enorme cantidad de agua.
EL FIDEICOMISO DE 60 MILLONES DE DÓLARES
Aramburo destacó como positivo la reciente firma del fideicomiso por 60 millones de dólares, que permitirá contar con recursos para avanzar en obras de infraestructura. Este año debe marcar un punto de partida para comenzar una fuerte recuperación de las calles de Salto. Aclaró que no se trata simplemente de tapar pozos, sino de realizar obras de mayor profundidad y reconstruir determinadas avenidas.
Mencionó como ejemplos avenida Rodó y Pascual Harriague, que forman parte de los proyectos previstos.
“NO SE PUEDE ARREGLAR EN UN AÑO LO QUE VIENE DE DIEZ”
Aramburo reconoció el enojo de muchos vecinos por el estado de las calles, pero pidió tener en cuenta que el problema viene de varios años.
Sostuvo que el actual gobierno departamental lleva poco más de un año y que sería imposible realizar en ese período una transformación estructural de todo el departamento. “De una situación total de diez años no podemos en un año hacer una reforma estructural de todo el departamento”. Remarcó que ahora existen herramientas jurídicas, administrativas, políticas y económicas para comenzar a enfrentar el problema.
Los tiempos de la burocracia estatal pueden ser lentos, pero aseguró que el fideicomiso representa un “oxígeno importante” para comenzar a concretar las obras.
LA GENTE, EN EL CENTRO DE LA DISCUSIÓN
La sesión extraordinaria tendrá como principal objetivo brindar información y mostrar cuál es el escenario que enfrenta Salto. La emergencia obliga a dejar las diferencias políticas en segundo plano y trabajar en conjunto para responder a los vecinos.