Marcó una época /
A cuatro décadas de “Diez poetas de Salto”
En 1986, cuando el país comenzaba a reencontrarse con la vida democrática tras años difíciles, el clima cultural en Salto mostraba señales de renovación. Bajo la intendencia del escribano Eduardo Malaquina, se multiplicaban iniciativas artísticas y literarias que buscaban recuperar la expresión creativa y abrir espacios a nuevas voces. En ese contexto surgió una iniciativa que, con el paso del tiempo, se transformaría en referencia: la publicación “Diez poetas de Salto”, impulsada por los escritores Víctor Silveira y Martha Peralta. Cuatro décadas después, el libro permanece como testimonio de aquel momento de efervescencia cultural y de la voluntad de reunir distintas generaciones en una misma propuesta.
Una apuesta colectiva por la poesía local
El objetivo de sus impulsores fue simple y ambicioso a la vez: mostrar qué estaban produciendo los poetas salteños, dar visibilidad a autores emergentes, rescatar voces que aún no habían publicado y destacar a figuras ya reconocidas que actuaban como guía para los más jóvenes.
Con el respaldo institucional del Departamento de Acción Social —a través de la Comisión Honoraria de Cultura— y de la Comisión Municipal Delegada de Apoyo al Museo de Bellas Artes y Artes Decorativas, la iniciativa se concretó en una plaqueta que reunió textos de diversos autores. La presentación tuvo lugar en el Museo de Bellas Artes y convocó a un público numeroso, reflejo del interés que despertaban las expresiones culturales en aquel momento.
Los autores y sus textos
La publicación incluyó trabajos de Altamides Jardim, Margarita Muñoa, Marosa Di Giorgio, Artigas Milans Martínez, Martha Peralta, Víctor Silveira, Juan Martínez, Elder Silva, Leonardo Garet y Carlos María Cattani, entre otros textos adicionales que completaron el volumen. La selección combinó miradas, estilos y trayectorias, ofreciendo una muestra representativa de la poesía local de la época.
Proyección y legado
El libro trascendió el ámbito departamental: ejemplares circularon en distintos puntos del país y llegaron también a referentes literarios de Argentina. La recepción fue positiva y alentadora para quienes habían apostado por el proyecto, consolidando la sensación de haber aportado una contribución significativa a la difusión de la literatura regional.
A cuarenta años de su aparición, “Diez poetas de Salto” sigue siendo recordado como un hito editorial y cultural. Más que una simple compilación, representó el espíritu de una etapa de apertura y entusiasmo creativo. Experiencias similares no han vuelto a repetirse con la misma impronta, lo que refuerza su valor como documento y como símbolo de una época.