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Se prepara una nueva instancia de acompañamiento destinada a mujeres y hombres que, después de haber atravesado un aborto, sienten que aún cargan con dolor, culpa o un duelo que nunca pudieron elaborar. Se trata del retiro “Jesús quiere sanarte de la herida del aborto”, organizado por el grupo provida Salve Guadalupe, que se desarrollará del 25 al 27 de setiembre.

La propuesta, de carácter estrictamente católico, busca ofrecer un espacio de confidencialidad, contención y acompañamiento espiritual a personas que consideran que la experiencia del aborto dejó una herida emocional profunda.

Elsa Sierra, integrante de la organización, explicó que la iniciativa nació a partir del trabajo que el grupo desarrolla desde hace más de 35 años en distintos países de Latinoamérica con mujeres que atraviesan embarazos en situaciones de vulnerabilidad.

De la atención durante el embarazo al acompañamiento posterior

Con el paso del tiempo la organización comenzó a detectar una necesidad que iba más allá del acompañamiento previo a la decisión de abortar. Algunas mujeres regresaban o buscaban ayuda después del procedimiento para expresar sentimientos de culpa, tristeza o arrepentimiento. “También necesitaban un espacio de contención”.

La experiencia llevó a desarrollar retiros específicos de sanación postaborto. Sierra explicó que en Argentina comenzaron en 2010 y que en Uruguay se realizan desde 2022, con dos encuentros por año. Salto fue, de acuerdo con su relato, el primer departamento uruguayo donde se implementó esta propuesta.

El impacto de un aborto puede extenderse durante muchos años y alcanzar no solamente a las mujeres, sino también a hombres y otros integrantes de la familia que hayan estado involucrados en la situación.

Un espacio marcado por la confidencialidad

Uno de los principales aspectos del retiro es la reserva con la que se maneja la actividad. El lugar donde se desarrolla no se divulga públicamente, debido a la sensibilidad de las experiencias que comparten los participantes.

Algunas personas llegan al encuentro después de décadas de haber guardado silencio sobre lo ocurrido. Hay testimonios, de personas que recuerdan el aborto ocurrido 30, 40 o incluso 50 años atrás.

El objetivo del retiro es generar un entorno donde puedan expresar aquello que durante años permaneció oculto. “Nunca va a ser un espacio para juzgar”, al referirse a las mujeres que participan.

El cupo es reducido precisamente porque el acompañamiento pretende ser personalizado. La organización busca que cada participante tenga la posibilidad de transitar el proceso con atención y acompañamiento cercano.

El duelo que quedó pendiente

Sierra puso especial énfasis en el duelo posterior al aborto. Señaló que algunas personas recuerdan con precisión la fecha en la que habría nacido el hijo que no llegó a nacer, fenómeno al que denominó “no cumpleaños”. Esa fecha puede convertirse en un recordatorio anual de una experiencia que no tuvo un cierre emocional. El retiro pretende, brindar herramientas para procesar el duelo y avanzar hacia una instancia de reconciliación personal.

Sierra también mencionó que algunas personas pueden atravesar situaciones de depresión, adicciones u otras dificultades emocionales después de un aborto. No obstante, presentó el retiro como un complemento de acompañamiento específico y no como una solución instantánea. “Nada es mágico”. El proceso, constituye un comienzo para continuar trabajando sobre la experiencia.

Una propuesta basada en la fe

El retiro tiene una identidad religiosa definida. Incluye misas, adoración eucarística, exposición del Santísimo Sacramento, reflexión sobre la Palabra y una dimensión vinculada a la Virgen María.

La propuesta representa una respuesta desde la fe católica al sufrimiento de quienes participaron de un aborto. “Dios siempre quiere que vivamos a pleno”, expresó, al señalar que el propósito del encuentro es transitar un proceso de perdón, sanación y restauración.

La organización considera a Jesús como el “médico de cuerpo y alma” y plantea el retiro como un camino espiritual para quienes buscan reconstruir su vida después de esa experiencia.

Convocatoria abierta a quienes buscan acompañamiento

El retiro “Jesús quiere sanarte de la herida del aborto” se realizará en Salto entre el 25 y el 27 de septiembre. Debido a las características del encuentro, las plazas son limitadas y la organización mantiene en reserva el lugar donde se desarrollará.

Las personas interesadas pueden comunicarse al 098 933 166.

Más allá de las posiciones existentes en torno al aborto, la propuesta pone sobre la mesa una problemática vinculada al acompañamiento posterior y al impacto emocional que algunas personas aseguran experimentar. Para Salve Guadalupe, el objetivo es ofrecer un espacio donde ese dolor pueda ser expresado sin juicios y acompañado desde una perspectiva espiritual.

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