Santa Misa e Inauguración de Busto /
Se recordó a San Juan Pablo II a 38 años de su histórica visita
En la mañana de hoy, Salto rindió homenaje a San Juan Pablo II, al cumplirse 38 años de su histórica visita a la región de Salto Grande. La actividad fue organizada en conjunto por la Iglesia Católica y la Asociación Polska de Concordia, institución que reúne a descendientes de inmigrantes polacos de la zona de Argentina.
El encuentro estuvo marcado por la fe, la emoción y los recuerdos de aquella jornada del 9 de mayo de 1988, cuando el Papa Juan Pablo II llegó a Salto y ofreció una misa ante miles de feligreses católicos provenientes de distintos puntos de la región.
Como parte del homenaje, se anunció el reacondicionamiento del espacio donde tuvo lugar aquella celebración religiosa. Se trata del Parque Matos Neto, ubicado en la Costanera Sur de Salto, un sector que con el paso de los años se transformó en una zona residencial.
En ese lugar permanece una Cruz de mármol que recuerda la histórica visita del Sumo Pontífice a la ciudad y que constituye uno de los principales símbolos vinculados a aquel acontecimiento.
Un busto para mantener viva la memoria
La Asociación Polska tendrá un papel central en la recuperación del espacio. En homenaje al origen polaco de Juan Pablo II, colocará un busto del pontífice junto a la Cruz de mármol. La actividad fue acompañada por una misa ofrecida por la Diócesis de Salto.
Juan Pablo II, nacido Karol Wojtyła en Polonia, fue el primer Papa no italiano en varios siglos y su elección, en 1978, marcó un momento trascendente para la Iglesia Católica.
Un mensaje que mantiene vigencia
Durante la celebración se destacó el legado espiritual del pontífice y su permanente invitación a mirar a Jesús. “Con inteligencia de hombre, trabajó con manos de hombre, amó con corazón de hombre, se hizo semejante en todo a nosotros menos en el pecado”, se expresó durante la misa.
También fue recordada una de las frases más emblemáticas de su pontificado: “No tengan miedo”. Un mensaje que, según se señaló, conserva plena vigencia ante un mundo atravesado por guerras, sufrimiento, dificultades sociales y polarización política.
A 38 años de su paso por Salto, la recuperación del histórico espacio y la instalación del busto buscan preservar la memoria de aquella visita y transmitir a las nuevas generaciones el legado de fe, esperanza y encuentro que dejó San Juan Pablo II.