El agua que desaparece /
Mapas satelitales revelan el retroceso de lagos y embalses en todo el mundo
Las orillas del embalse Amistad, en la frontera entre Estados Unidos y México, han retrocedido varios metros en la última década. Lo que antes era una línea azul profunda hoy es un registro visible de cómo la disponibilidad de agua dulce cambia ante los ojos de quienes dependen de ella. Según la NASA, la historia de este lago no es una excepción, sino parte de una tendencia global que ahora puede medirse con precisión inédita.
La misión Landsat, gestionada por la NASA, ha permitido crear el primer conjunto de datos global que identifica el año exacto en que ocurrieron cambios permanentes en la superficie del agua en lagos, ríos y embalses. Entre 1984 y 2022, imágenes satelitales han revelado con una resolución sin precedentes donde el agua ha avanzado o retrocedido en cuerpos de agua de todo el planeta. El estudio, publicado en la revista Nature, liderado por el equipo de la Universidad de Southampton, puede detectar modificaciones en arroyos tan estrechos como 30 metros y lagos de apenas 900 metros cuadrados.
El reto no radica solo en observar el agua desde el espacio, sino en distinguir las alteraciones permanentes de aquellas que se producen por estaciones o eventos climáticos esporádicos. “El conjunto de datos está mostrando, para cada ubicación del planeta, las áreas donde el agua avanzó o retrocedió y el año de ese cambio”, explicó Gustavo Willy Nagel, investigador principal del estudio.