Los misiles Tomahawks que Zelenski reclama a EEUU /
Tienen un alcance de 1.600 kilómetros
Donald Trump se encuentra en una intersección con dos posibles caminos. Uno de ellos es apoyar a Vladimir Putin y tratar de convencer a Zelenski de que entregue los territorios ocupados. El otro es ponerse del lado del ucraniano y ayudar en su ofensiva. Si opta por el segundo, hay una herramienta que podría ser clave: el misil Tomahawk.
El Tomahawk es un misil de crucero de diseño estadounidense, conocido por su precisión y capacidad para atacar objetivos a gran distancia. Desde hace semanas, el presidente estadounidense ha amenazado a Putin con ofrecérselos a su rival si no acerca posturas para lograr un acuerdo de paz. Kiev es consciente de que contar con este arma podría ser determinante en su futuro en la guerra.
El Tomahawk puede lanzarse desde barcos, submarinos y plataformas terrestres, y posee un alcance efectivo de hasta 1.600 kilómetros, permitiendo realizar ataques a gran distancia.
Su característica que lo hace muy especial es que su rendimiento no se ve afectado por la presencia de sistemas de defensa aérea modernos. Tiene una gran capacidad de esquivar tecnologías de seguridad. La variante más reciente, denominada Tomahawk Táctico Bloque IV (TACTOM), incluye un enlace de datos que permite modificar su trayectoria o cambiar de objetivo durante el trayecto.
Kiev se encuentra a 800 kilómetros de Moscú. Esto hace que sea perfectamente factible lanzar uno de estos misiles de crucero desde una capital a la otra, pues su capacidad de distancia duplica a la que separa a ambas ciudades. Por ello, la simple amenaza de poder emplearlos es un temor para Rusia con el que puede jugar Trump.