Amenazas en Liceos /
Autoridad descartó riesgo real y apeló a la responsabilidad social
La inspectora Regional de Educación Secundaria Isabel Delgue confirmó que los episodios surgieron de un desafío en redes sociales y destacó el rol clave de los centros educativos en la contención de estudiantes vulnerables. La inspectora regional de Educación Secundaria, Isabel Delgue, se refirió a los episodios de amenazas registrados en los liceos IPOLL y N.º 5 de Salto, los cuales, según explicó, tuvieron origen en un desafío difundido a través de la red social Instagram y que ya había generado alertas en días previos en otras zonas del país.
De acuerdo con lo señalado, las amenazas siguieron un patrón común: mensajes escritos en los azulejos de los baños de varones anunciando posibles ataques, en este caso un tiroteo. Ante esta situación, las autoridades actuaron de inmediato aplicando los protocolos establecidos para este tipo de amenazas, similares a los utilizados ante falsas amenazas de bomba.
Coordinación previa con la Policía
Delgue recordó que semanas antes ya se había realizado una instancia de coordinación con el jefe de Policía de Salto y directores de los centros educativos, anticipando la posibilidad de este tipo de situaciones. En ese encuentro se definieron estrategias de acción conjunta, incluyendo recorridas por los liceos y refuerzo de la vigilancia, especialmente en los cambios de turno. Si bien inicialmente se manejaba la posibilidad de que estas acciones ocurrieran a comienzos de la semana, finalmente se concretaron el jueves, lo que —según la inspectora— evidencia cierto nivel de coordinación en la difusión de estas amenazas.
Aplicación de protocolos y comunicación con familias
La jerarca subrayó que en todos los casos se actuó conforme a los procedimientos establecidos, que incluyen la notificación a las familias para llevar tranquilidad y explicar que se trata de situaciones originadas en el uso indebido de redes sociales. En ese sentido, lamentó el impacto negativo que estas prácticas generan en la comunidad toda y en especial en la educativa, alterando el normal desarrollo de las actividades y generando preocupación innecesaria.
Un llamado a la empatía y al compromiso social
Más allá del episodio puntual, Dlegue hizo especial énfasis en el rol social que cumplen los liceos, particularmente para estudiantes en situación de vulnerabilidad. “Hay jóvenes que no solo concurren a clases, sino que encuentran en el liceo alimentación, contención y escucha”, expresó. En esa línea, advirtió que este tipo de amenazas, aunque falsas, afectan directamente a quienes más necesitan de estos espacios. Finalmente, la inspectora apeló a la responsabilidad y solidaridad de la comunidad estudiantil, instando a cuidar las instituciones educativas y garantizar el desarrollo normal de las clases. “El liceo es mucho más que un lugar de aprendizaje; es un espacio fundamental de apoyo para muchos estudiantes”, concluyó.