Anoche en Museo Olarreaga Gallino /
Schubert Flores presentó el libro de Aníbal Zampallo
La vida y la obra de Aníbal Zampallo, uno de los referentes de la música popular uruguaya y de la cultura del litoral, vuelven al centro de la escena a través de una investigación de Schubert Flores. El escritor e investigador, que comenzó a reconstruir su trayectoria en 2006, presentó el primer tomo de una obra que tendrá dos volúmenes y más de 1.400 páginas.
El primer libro, de 712 páginas, fue presentado anoche en el Museo Olarreaga Gallino, acompañado musicalmente por el dúo salteño integrado por Luis y Rosario, que interpretó composiciones emblemáticas de Zampallo como “Río de los Pájaros”, “Quilloro” y “Garzas Viajeras”.
El río como territorio cultural
Schubert Flores fue entrevistado y explicó que comprender a Zampallo exige mirar el territorio que alimentó su creación: la amplia región vinculada a los ríos Uruguay y Paraná, que atraviesa Uruguay, Argentina, Paraguay y Brasil.
En ese espacio de raíces guaraníticas, misioneras, jesuíticas y fluviales, Zampallo encontró buena parte de su inspiración. El río Uruguay, sus paisajes, la flora y la fauna, junto a figuras como el hachero, el pescador y el canoero, se transformaron en protagonistas de su obra.
Su propia historia familiar reforzó ese vínculo. Con una abuela guaycurú, fue reconocido como el primer arpista uruguayo con obras para arpa india. Su vida personal también estuvo estrechamente ligada a ambas márgenes del Uruguay.
Artigas y la identidad del litoral
El artiguismo fue otra de las grandes constantes de su producción. Zampallo creó varias obras dedicadas a José Artigas, entre ellas Artigas, el Protector, de 1970, posteriormente reelaborada como Lucha y Ocaso de Artigas, y El viento del Protector.
Según Flores, esa identificación respondía a una concepción del litoral como una unidad cultural e histórica que excedía las fronteras nacionales.
Música, militancia y dolor
La trayectoria artística estuvo atravesada también por la política. Su incorporación al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros le significó ocho años de prisión y luego el exilio.
A esa experiencia se sumó una profunda tragedia familiar: su hijo Tabaré murió a los 36 años después de rescatar a uno de sus hijos de morir ahogado en España. Zampallo falleció en 2007, afectado por Alzheimer.
Un rescate del interior
La investigación constituye el décimo libro de Flores, quien entiende su trabajo como una tarea de recuperación patrimonial. Nacido en Guichón y criado en Tacuarembó, lleva 52 años en Buenos Aires, pero mantiene su mirada sobre el interior y sus expresiones culturales.
Su propósito es rescatar una memoria que, considera, muchas veces quedó relegada frente al peso cultural de Montevideo y Buenos Aires. En esa tarea, la figura de Zampallo aparece como un símbolo de una cultura del litoral que convirtió al río, la tierra, la identidad y la historia en materia de creación.