Observatorio Venezolano de Prisiones /
“Estar enfermo en prisión puede convertirse en una pena de muerte”
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció dos nuevas muertes en las cárceles venezolanas a consecuencia de la crisis sanitaria que afecta a estos recintos. “Estas dos muertes dejan en evidencia cómo estar enfermo en prisión puede convertirse en una pena de muerte, ante la inexistencia de una asistencia médica integral para las personas privadas de libertad”, señala la organización defensora de Derechos Humanos.
El primer deceso se registró en el internado judicial Rodeo II, en el estado Miranda, donde Jhonney Alexis Martínez Cordero perdió la vida a causa de una meningitis bacteriana. “Actualmente, este penal alberga a más de mil personas privadas de libertad, pese a haber sido diseñado originalmente para una población aproximada de 500 reclusos”, acotan. “En estas condiciones, la aparición de una enfermedad transmisible como la meningitis bacteriana no puede analizarse únicamente desde la situación individual de quien la padecía, sino también desde el riesgo que puede representar para una población obligada a convivir en condiciones de sobrepoblación”, alerta el OVP.
El otro caso ocurrió en Rodeo IV, donde falleció Anthony Alejandro Quintero Galindo, quien padecía VIH, sífilis y síndrome diarreico crónico. Destacan que en ese establecimiento “prevalece una opacidad casi absoluta, pues se desconoce incluso cuál es su capacidad instalada y tampoco existen datos públicos, periódicos y verificables sobre alimentación, higiene, acceso al agua potable, atención médica, enfermedades, tratamientos disponibles o el número de personas que han fallecido bajo custodia”.