Diputado Horacio de Brum /
HRS realizó millonario gasto en tomografías externas
El diputado Horacio de Brum cuestionó el manejo de recursos en el sistema de salud tras conocerse que el Hospital de Salto gastó $29.418.028 durante 2025 en tomografías realizadas fuera del centro, mientras su propio equipo permanecía sin funcionar.
Según detalló, el tomógrafo del hospital ya había sido adquirido, pero no entró en funcionamiento hasta el 29 de diciembre de ese año. Esta demora obligó a derivar estudios a servicios externos, generando un gasto que, convertido a dólares, oscila entre US$ 750.000 y 800.000.
Un costo que duplica la inversión
El dato adquiere mayor relevancia al compararlo con el valor de mercado de estos equipos. Un tomógrafo nuevo cuesta entre US$ 350.000 y 400.000, lo que implica que el sistema pagó casi el equivalente a dos equipos por no utilizar uno ya disponible. Para De Brum, esta situación refleja fallas en la toma de decisiones, retrasos en la ejecución y ausencia de políticas públicas. “Hay números que explican y otros que indignan”, sostuvo, al tiempo que advirtió que este tipo de casos no son aislados.
El debate sobre el déficit en salud
El legislador enmarcó este episodio en un contexto más amplio: el déficit del Fondo Nacional de Salud, que ronda los US$ 1.000 millones anuales. En ese sentido, planteó una interrogante de fondo sobre la gestión del sistema.
“¿El problema es realmente la falta de recursos o cómo se administran?”
Mientras tanto, las consecuencias impactan directamente en la población: equipos sin uso, pacientes que deben esperar o trasladarse, y un Estado que termina pagando más por servicios tercerizados.
Más allá de la ideología
Desde la perspectiva del diputado, el problema trasciende posiciones políticas y responde a una cuestión de eficiencia. La falta de utilización de recursos ya disponibles no solo incrementa los costos, sino que también profundiza las dificultades del sistema. “El déficit no siempre nace de lo que falta, muchas veces nace de lo que se desperdicia”, concluyó, dejando planteado un debate que apunta al corazón de la gestión pública en salud.