Marcelo Suárez /
La murga en Salto recuperó su brillo y proyecta un 2027 aún más ambicioso
El carnaval salteño volvió a ocupar el lugar que sus protagonistas soñaban. Tras años complejos y desafíos organizativos, la Asociación Salteña de Actores de Carnaval (ASAC) cerró una temporada que no solo superó expectativas, sino que marcó un punto de inflexión para el movimiento murguero local. Con más de 3.000 personas por noche en el Parque Harriague, el concurso local y regional confirmó que el género está más vivo que nunca.
Marcelo Suárez, presidente de ASAC, en una entrevista en el Streaming de Diario La Prensa destacó el crecimiento logrado y el trabajo sostenido desde mediados del año pasado para concretar una edición que implicó organización, diálogo institucional y fuerte articulación con las agrupaciones. “Cuando se corre el telón, la satisfacción es plena porque se logró lo que se pretendía”, expresó, remarcando que la planificación comenzó en junio con reuniones junto a directores responsables y delegados, además de gestiones ante la Intendencia de Salto.
De una etapa compleja a un salto de calidad
El contraste con años anteriores es notorio. En 2025 el panorama era más limitado, con una actividad reducida a instancias puntuales. Sin embargo, el desafío fue redoblar esfuerzos y reconstruir el circuito carnavalero.
En esta última edición participaron cinco murgas locales y dos agrupaciones invitadas de fuera del departamento. Durante cuatro noches de concurso, el público acompañó masivamente, en cifras que, según estimaciones manejadas por la organización, superaron las 3.000 personas por jornada.
El crecimiento no fue solo en convocatoria. También aumentó el respaldo empresarial y la esponsorización, con un fuerte apoyo de firmas locales y de instituciones que colaboraron activamente con las agrupaciones.
“El objetivo era acercar la gente al Parque Harriague y que disfrutara del evento. Se cumplió”, afirmó Suárez, quien subrayó que la respuesta del público fue uno de los mayores reconocimientos al trabajo de la comisión directiva.
Cuatro décadas de historia y una nueva generación
La temporada tuvo además un fuerte componente simbólico. Dos murgas históricas celebraron sus 40 años, Punto y Coma y Falta la Papa. Ambas atravesaron períodos de interrupción en los últimos años, pero regresaron con renovado impulso.
Falta la Papa, que no salía desde 2019, volvió con fuerza y obtuvo el primer premio en Salto. Punto y Coma, por su parte, reafirmó su continuidad tras superar dificultades que habían frenado su actividad.
A este renacer se sumaron la consolidación de La Retobada, el regreso de La Grandulona y el crecimiento del proyecto Murga Joven La Miguelona, que hoy se perfila como una cantera sólida para el género.
“El gran debe que teníamos era que los gurises no conocían la murga”. Sin ensayos en los barrios ni presencia sostenida durante el año, el público tiende a volcarse naturalmente hacia géneros como la samba o el candombe, que mantienen actividad permanente. La apuesta ahora es revertir esa situación mediante talleres en escuelas y trabajo articulado con instituciones sociales y culturales.
Más que un concurso, abrir la cancha
Desde ASAC entienden que el crecimiento no puede limitarse a mejorar detalles del reglamento o la organización del certamen. La estrategia es ampliar redes y proyectar a mediano plazo.
Se evalúa impulsar talleres junto a cooperativas de vivienda, espacios culturales y programas educativos, además de fortalecer la formación artística y técnica de los jóvenes. La meta es sostener las cinco murgas actuales y, si es posible, sumar nuevas agrupaciones o reflotar proyectos históricos como La Nueva, Achaytiza o Bacacuaza.
“Si nos encerramos en discutir pequeñas cosas del concurso, no vamos a mantener lo que tenemos. Hay que abrir la cancha y trabajar en conjunto”.
El nivel artístico demostrado este año alimenta el optimismo. En los ensayos abiertos realizados en el Espacio Sauzal y Plaza Flores ya se percibía la calidad técnica, que luego se confirmó en el escenario. Direcciones musicales de experiencia, arreglos sólidos y puestas en escena cuidadas reflejaron un trabajo profesional.
Reconocimientos y cierre solidario
El broche de la temporada será la entrega de menciones especiales, prevista en Club Ferrocarril. Allí actuarán La Grandulona, Punto y Coma y Falta la Papa, además de concretarse la entrega de 13 distinciones establecidas por reglamento: mejor coro, letra, batería, vestuario, personaje, voz, revelación, entre otras.
La jornada tendrá además un componente solidario. La entrada será a voluntad y lo recaudado se destinará a colaborar con Macarena Olivera, quien atraviesa un tratamiento oncológico. Durante toda la temporada se dispusieron alcancías solidarias en los locales de ensayo, reafirmando el compromiso social del carnaval.
“El carnaval es disfrute, pero también es comunidad”.
Un proyecto con continuidad
Lejos de cerrar una etapa y bajar la intensidad, ASAC ya proyecta el futuro. El 30 de abril se realizará el cierre del balance económico y posteriormente la asamblea ordinaria con convocatoria a elecciones. La actual directiva manifestó su intención de continuar al frente del proyecto.
“ASAC somos todos”, recordó Suárez, reafirmando el lema que acompañó a la comisión desde el inicio de su gestión.
El desafío inmediato es mantener el nivel alcanzado y seguir creciendo. Sin nostalgias paralizantes por épocas gloriosas del pasado, el movimiento apuesta a construir su propia historia contemporánea.