Japón /
La mujer más poderosa del mundo
El Partido Liberal Demócrata (PLD) ha dominado la política japonesa desde su fundación en 1955, gobernando con solo dos breves interrupciones. Nunca ha ganado con tanta contundencia como en las elecciones anticipadas del 8 de febrero, cuando obtuvo casi el 70% de los escaños en la poderosa cámara baja del parlamento. Takaichi Sanae, la triunfante primera ministra, tiene ahora una oportunidad histórica para transformar su país.
Para estar a la altura de las expectativas generadas por su apuesta electoral y su arrolladora victoria, la Sra. Takaichi necesita pensar en grande y con mayor amplitud. No puede considerar su mandato como algo rutinario, centrado en el alivio a corto plazo para aliviar el sufrimiento actual; debe afrontar con decisión los desafíos demográficos y económicos a largo plazo de Japón. También debe reconocer que su país tiene un papel crucial que desempeñar como fuerza estabilizadora en un mundo turbulento. Y debe ser una líder para todo Japón, no solo para sus leales de derecha. En resumen, debe volver a apostar por ello.
Cuenta con el respaldo de todos. El apoyo a la Sra. Takaichi llegó de todo el país. El PLD obtuvo 316 escaños en la cámara baja, de 465, frente a los 198 que tenía, lo que le otorga una supermayoría de dos tercios, lo que le permitirá imponerse a una cámara alta que no controla. La Sra. Takaichi cautivó los deseos de los votantes japoneses de seguridad y cambio. Ofreció un realismo implacable para una era decidida. También personifica la ruptura con la vieja guardia. Es la hija directa de una familia de clase media, no la descendiente retraída de una dinastía política, como muchos de sus predecesores. Y es una mujer, la primera en liderar un Japón democrático.