Caida de reservas en Paso Severino /
Genera situación que se reconoce "preocupante"
Las reservas de agua potable que abastecen al área metropolitana volvieron a encender señales de alerta. La represa de Paso Severino, fuente de agua bruta para la planta potabilizadora de Aguas Corrientes, registró en lo que va del año una caída superior al 10% de su capacidad total, en un contexto de alta demanda y fuerte incertidumbre climática.
Según datos oficiales de OSE, a comienzos de año el embalse contaba con 51,7 millones de m 3. En la actualidad, las reservas se ubican en torno a los 43 millones de m 3. Esto implica una pérdida de 8 millones de m3 en apenas un mes y medio. La disminución de las reservas ocurre mientras la demanda en Montevideo y la zona metropolitana se mantiene en niveles elevados. Ayer, última jornada informada, el consumo alcanzó los 635.565 m3, cifra que se aproxima al tope operativo estimado en unos 700.000 m3 diarios. Es decir, el sistema está funcionando cerca de su límite de abastecimiento, lo que reduce el margen de maniobra ante eventuales contingencias.
OSE sostiene que no se espera un escenario complicado
Las autoridades de OSE sostienen que, pese al actual déficit hídrico, no se proyecta un escenario similar al de 2023, cuando una sequía histórica de tres años llevó al sistema al borde del colapso. Sin embargo, reconocen que el contexto es complejo y está marcado por la incertidumbre.
Las proyecciones climáticas no aportan demasiada claridad. Inumet informó que, para el período febrero-abril, no puede determinarse si las precipitaciones estarán por encima, dentro o por debajo de los valores normales, situación que define como “ausencia de sesgos”. En cuanto a la temperatura, el organismo prevé valores entre normales y superiores a lo normal en todo el país, con un 40% de probabilidad de registros por encima de la media histórica.
Menos lluvia maneja INIA
Por su parte, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) manejó en su último informe mayores probabilidades —entre 45% y 50%— de lluvias por debajo de lo normal y un 50% de probabilidad de temperaturas superiores a lo habitual. Además, advirtió que, pese a las intensas lluvias del 10 de enero, el déficit hídrico no se ha revertido, especialmente en el sur del país, donde prácticamente no ha llovido desde entonces.
Situación que se reconoce como “preocupante”
El bajo porcentaje de agua disponible en el suelo, que se arrastra desde octubre, agrava la situación y genera impactos en la producción agropecuaria. Si bien los especialistas aclaran que no se está en la situación extrema de 2023, califican el escenario actual como “preocupante”. Ante este panorama, a fines de esta semana se realizará una reunión interinstitucional para analizar la evolución del déficit hídrico y evaluar posibles medidas. Mientras tanto, la combinación de reservas en descenso, consumo cercano al máximo y pronósticos inciertos mantiene en alerta al sistema que abastece de agua potable a la mayor concentración poblacional del país.