Combustibles /
Gobierno evalúa contener subas sin afectar abastecimiento
El gobierno aseguró que Uruguay cuenta con reservas suficientes de combustibles y mantiene un seguimiento permanente del mercado internacional del petróleo, en un contexto global marcado por la incertidumbre y tensiones geopolíticas. Mientras tanto, analiza eventuales ajustes de precios con el objetivo de amortiguar el impacto en los consumidores.
Se realiza un constante monitoreo
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, explicó que el Poder Ejecutivo trabaja de forma coordinada con Ancap, la Ursea, el Ministerio de Economía y la Dirección Nacional de Energía para evaluar tanto la evolución del precio del crudo como el comportamiento del mercado interno. Este monitoreo, afirmó, ha permitido anticipar escenarios y sostener el abastecimiento sin sobresaltos. Uno de los puntos ha sido el consumo en zonas de frontera, donde las diferencias de precios con Argentina y Brasil pueden generar distorsiones. En ese sentido, las medidas adoptadas sobre el Imesi buscaron reducir esas brechas y evitar un incremento del consumo proveniente del exterior. Lo que ha logrado que considere favorables, ya que no se registró un impacto significativo en la demanda que comprometiera las reservas. Por el contrario, el nivel de stock se mantiene estable, con una cobertura hasta los meses de julio o agosto, lo que otorga un margen de maniobra al gobierno.
Esperando el PPI
En paralelo, se aguarda la publicación del Precio de Paridad de Importación (PPI), elaborado por la Ursea, que se toma como referencia para la fijación de tarifas. Cardona subrayó que este indicador no define automáticamente el precio final al público, sino que es uno de varios elementos considerados en la toma de decisiones.
La crisis en Medio Oriente y el precio del crudo
El escenario internacional sigue siendo un factor clave. La crisis en Medio Oriente y la volatilidad del precio del barril presionan sobre los costos de importación. Frente a esto, el gobierno ya ha destinado unos 25 millones de dólares para contener eventuales subas y evitar trasladarlas directamente a los consumidores, apoyándose además en herramientas financieras y de cobertura implementadas por Ancap. En definitiva, el gobierno apunta a previsión, monitoreo y medidas de contención, con el objetivo de sostener la estabilidad del mercado interno en un contexto externo cada vez más incierto.