Denunció burlas y ataques discriminatorios /
Comparsa inclusiva BALELÉ repudió agresiones tras la participación de la Primera Dama
Desde hace varios días, la participación de Laura Alonsopérez, Primera Dama del Uruguay, en una comparsa de Carnaval ha generado comentarios y repercusiones en redes sociales. Si bien muchas de las reacciones fueron de apoyo, también se registraron expresiones de burla, agresiones y mensajes ofensivos, lo que motivó una firme respuesta pública por parte de la Comparsa Inclusiva BALELÉ. A través de un comunicado difundido en las últimas horas, el colectivo expresó su repudio enérgico a los ataques recibidos, señalando que las agresiones no solo afectan a la comparsa como proyecto cultural, sino que constituyen un agravio directo hacia las personas con discapacidad que la integran.
“No son opiniones, son actos de discriminación”
En el texto, BALELÉ subraya que los mensajes difundidos en redes sociales “no son opiniones”, sino actos de discriminación, desprecio y violencia simbólica, que reproducen estigmas históricos y vulneran derechos fundamentales. El colectivo advierte que estas expresiones resultan especialmente graves cuando se dirigen a personas que trabajan cotidianamente por construir espacios de participación y creación artística desde la dignidad y el esfuerzo.
“La violencia se vuelve aún más dolorosa cuando apunta a quienes históricamente han sido excluidos”, sostiene el comunicado, en el que se reivindica el trabajo sostenido del grupo dentro de una de las expresiones culturales más profundas del país: el candombe.
Un proyecto cultural y social sin banderas partidarias
La comparsa remarcó además que BALELÉ no responde a intereses políticos ni partidarios, ni recibe financiamiento de fuerzas políticas. En ese sentido, aclaró que su única filiación es con la cultura, los derechos humanos y la inclusión real.
“Nuestra trayectoria es pública, coherente y habla por sí misma”, expresa el texto, enfatizando que el proyecto se construye desde valores como la solidaridad, el trabajo colectivo, el respeto por la diversidad y el reconocimiento de las capacidades de todas las personas, más allá de cualquier condición.
Rechazo al odio y defensa del espacio público
Lejos de adoptar una postura defensiva, la comparsa afirmó que no naturalizará el odio ni la burla, y que no guardará silencio frente a la violencia. “No vamos a permitir que se ataque impunemente a quienes históricamente hemos sido excluidos”, sostienen.
Finalmente, BALELÉ reafirmó su decisión de seguir ocupando el espacio público con candombe, con cuerpos diversos, con tambores y con comunidad, dejando un mensaje claro: la inclusión no es un discurso, es una práctica cotidiana. El pronunciamiento reabre el debate sobre los límites del humor, el rol de las redes sociales y la necesidad de seguir construyendo una sociedad más empática y respetuosa, especialmente cuando se trata de colectivos históricamente vulnerados.