Posible baja de combustibles genera expectativa /
Persisten incertidumbres geopolíticas y comerciales.
La evolución del mercado internacional del petróleo ha generado expectativas sobre una posible reducción en los precios de los combustibles en nuestro pais, a partir de julio. Sin embargo, mientras sectores productivos aguardan un alivio en sus costos, en las zonas fronterizas también reaparece la preocupación por la competitividad comercial frente a Argentina. La incertidumbre en este tan importante tema, continúa debido a la fragilidad de los acuerdos diplomáticos y a las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Si bien el conflicto ya tuvo un impacto significativo en el precio del petróleo, en las últimas semanas los valores han comenzado a acercarse nuevamente a los niveles previos al estallido de la crisis, ubicándose en el eje de los 65 dólares por barril.
El crudo y los precios de los combustibles
La cotización del crudo es un factor determinante para los precios de los combustibles, ya que influye directamente en el Precio de Paridad de Importación (PPI), indicador elaborado por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) y utilizado como referencia para los ajustes a nivel país. Por otra parte, los combustibles tienen una incidencia directa en numerosas actividades económicas. El transporte, la logística y la producción agropecuaria son algunos de los sectores más sensibles a las variaciones del gasoil y otros derivados del petróleo. Para el agro, una eventual reducción representaría un alivio importante debido al peso que tienen los costos energéticos en las labores de producción, el uso de maquinaria y el traslado de mercaderías.
Tendencia mundial a la estabilización
Las proyecciones internacionales muestran una tendencia hacia la estabilización del mercado petrolero. El banco Citi estima que existe un 60% de probabilidad de que la oferta mundial se normalice gradualmente, generando un superávit que llevaría los precios a ubicarse entre 60 y 65 dólares por barril durante el primer trimestre de 2027. En la misma línea, Commerzbank prevé una recuperación progresiva de la oferta y redujo sus estimaciones para el petróleo Brent a fines de este año, aunque considera que los precios seguirán por encima de los niveles anteriores al conflicto durante buena parte de 2027. Por otro lado, la OPEP proyecta que la demanda mundial de petróleo continuará creciendo en los próximos años, pasando de 105,1 millones de barriles diarios en 2025 a 113,3 millones en 2030.
La posible baja en nuestro país
En Uruguay, la posibilidad de una baja en los combustibles dependerá de cómo evolucionen estos factores internacionales y de su impacto sobre el PPI. De mantenerse la tendencia actual, sería razonable esperar una corrección de precios a partir del 1º de julio. La reducción no solo aliviaría los costos de empresas y productores, sino que también podría contribuir a moderar otros precios de la economía. Sin embargo, en los departamentos fronterizos sigue latente la preocupación por las diferencias de precios con Argentina, un factor que históricamente ha impulsado el traslado de consumidores hacia el vecino país cuando los combustibles y otros productos resultan más convenientes.