Fenómeno del niño /
Primavera con lluvias por encima de lo normal en el norte, centro y este del país
La primavera 2026 estará marcada por un comportamiento climático contrastante en distintas zonas del territorio nacional. Las proyecciones para el trimestre comprendido entre septiembre, octubre y noviembre anticipan precipitaciones por encima de lo normal en el norte, centro y este, mientras que en el suroeste las lluvias se ubicarían dentro de los valores habituales o incluso por debajo de la climatología.
De acuerdo con el análisis presentado por especialistas, el escenario estará fuertemente condicionado por el fenómeno de El Niño, que durante agosto alcanzó niveles extraordinarios en las temperaturas del océano Pacífico.
Un Niño que alcanza niveles históricos
El fenómeno climático presenta actualmente una intensidad que ya supera registros anteriores. Al cierre de agosto, la temperatura del Pacífico se ubicaba aproximadamente 2,7 grados Celsius por encima de lo normal, superando la marca máxima registrada en 2015.
Las proyecciones para los próximos dos meses indican que el océano podría continuar calentándose y alcanzar los 3 grados por encima de los valores habituales. De concretarse, se trataría de un comportamiento excepcional para el período moderno, tanto por la intensidad del fenómeno como por los efectos que podría generar.
“Esto sería algo inédito en el tiempo moderno, que va a quedar en el recuerdo en el futuro por muchos años, no solo por la intensidad, sino que también por los efectos”, señaló el especialista.
El impacto de El Niño no se limita a las temperaturas del Pacífico, sino que también puede modificar los patrones de circulación atmosférica y distribución de las precipitaciones en diferentes regiones.
Riesgo de excesos hídricos e inundaciones
Para la primavera se espera que el norte, centro y este del país continúen recibiendo lluvias superiores a los promedios históricos. Esta tendencia, que comenzó a observarse desde mediados de julio, podría mantenerse durante buena parte del próximo trimestre.
El exceso de precipitaciones ya está generando consecuencias y existe expectativa de que puedan registrarse nuevos episodios de inundaciones, particularmente en las zonas donde los suelos se encuentran saturados y los cursos de agua presentan niveles elevados.
La situación podría representar un desafío para las actividades productivas, la infraestructura y las poblaciones ubicadas en áreas vulnerables a los excesos de agua.
Un escenario diferente para el suroeste
Mientras el norte y el este enfrentarán un panorama de mayor disponibilidad de agua, el suroeste tendrá un comportamiento diferente.
En departamentos como Colonia, Soriano y San José, las precipitaciones durante la primavera probablemente se mantengan dentro de los valores normales o incluso sean inferiores a la climatología.
“El agua no va a faltar, pero temporariamente al comienzo de la primavera se podrá sentir un déficit de lluvias en el suroeste”, explicó el especialista.
Esta marcada diferencia entre regiones relativamente cercanas recibe el nombre de “dipolo” y constituye uno de los aspectos más destacados del pronóstico para los próximos meses.
Una primavera de fuertes contrastes
El escenario previsto plantea, por lo tanto, una primavera con importantes diferencias regionales: exceso de precipitaciones y riesgo de inundaciones en buena parte del norte, centro y este, frente a períodos de lluvias normales o deficitarias en el suroeste.
La evolución del fenómeno de El Niño durante septiembre y octubre será clave para determinar la intensidad de estas tendencias y sus efectos sobre el territorio nacional.