La garrapata /
Un problema creciente que exige conciencia nacional
La expansión de la garrapata en la región del Norte de nuestro país, se ha convertido en una preocupación creciente para el sector agropecuario. Así lo expresó el presidente de la Asociación Agropecuaria de Salto, ingeniero agrónomo Luis Manfredi en dialogo con LA PRENSA, quien señaló que el problema “llegó para quedarse” y requiere un abordaje conjunto entre productores y autoridades.
Tema en sesión del directorio de la AAS
Justamente la preocupación por el tema de la resistente presencia de la garrapata en campos y rodeos del norte, fue el tema de la sesión que el Directorio de la Asociación Agropecuaria de Salto, trató en su sesión del pasado lunes. Manfredi, sostuvo que en la oportunidad, las autoridades de la gremial productiva, cuestionó la percepción de que la responsabilidad recae exclusivamente en los productores. “No es tan así”, al tiempo que reconoció que pueden existir casos puntuales de mala gestión, pero aclaró que no representan a la mayoría del sector. En ese sentido, insistió en la necesidad de encarar la situación como una problemática de alcance nacional, similar a campañas sanitarias del pasado.
Un desafío sanitario complejo y cambiante
Uno de los principales obstáculos en el control de la garrapata es su creciente resistencia a distintos productos. Según explicó Manfredi, no todos los casos son iguales, mientras algunos establecimientos logran controlar el parásito con determinados tratamientos, en predios cercanos esos mismos métodos pueden resultar ineficaces. Esta variabilidad complica aún más la implementación de soluciones uniformes. Además, advirtió que los controles actuales presentan limitaciones. Criticó, por ejemplo, la dependencia de registros administrativos que pueden no reflejar la realidad en el campo. “El que quiere, dibuja la planilla”, señaló, sugiriendo que el sistema necesita mayor rigurosidad y seguimiento efectivo.
El impacto del clima y la necesidad de acción conjunta
Otro factor no menor, en la expansión del problema es el cambio en las condiciones climáticas. Manfredi destacó que, a diferencia de décadas anteriores, ya no se registran períodos prolongados de heladas intensas, lo que favorecía el control natural del parásito. “Hoy no las tenemos, y eso genera un ambiente ideal para su desarrollo”. Este escenario, sumado a la presencia de otros parásitos, configura un desafío sanitario complejo que no puede atribuirse a una sola causa. Por ello, el dirigente rural remarcó que la solución no pasa por señalar culpables, sino por coordinar esfuerzos. En esa línea, hizo un llamado a que el Ministerio de Ganadería asuma un rol más activo y lidere una estrategia integral. “Tenemos que ir todos juntos”, sostuvo, subrayando la importancia de una política clara, con acciones concretas y compromiso compartido. En el bien entendido, que la garrapata, es hoy un problema estructural que requiere respuestas urgentes y coordinadas para evitar mayores impactos en la producción ganadera del país.