La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Lola Márquez, artista, profesora de yoga y creadora de mandalas tejidos, visitó el streaming de La Prensa para compartir parte de su recorrido personal y profesional. Su historia, comenzó con una inquietud espiritual que la llevó a buscar algo más allá de las actividades cotidianas.

“Sentía una sed espiritual”, al recordar sus primeros acercamientos a distintas técnicas energéticas. Después llegó el yoga. Primero como principiante, asistiendo a clases y siguiendo prácticas por internet, y más adelante con la decisión de estudiar formalmente.

Lo que inicialmente no sabía si sería una formación personal terminó convirtiéndose en su medio de vida. Este diciembre cumplirá once años como profesora de yoga, una actividad que define como una pasión y una forma de vida.

Para Márquez, emprender también significó animarse a seguir aquello que realmente disfruta. “Cuando haces lo que te gusta, lo haces con amor, con pasión, entrega y seguridad”.

Yoga, mucho más que una actividad física

En la oportunidad la profesora remarcó que el yoga suele estar rodeado de ciertos prejuicios. Para ella, no se trata solamente de realizar posturas, cantar mantras o tener una determinada flexibilidad.

La palabra yoga significa “unión” y, desde su perspectiva, representa la integración del cuerpo, la mente y el alma. Por eso considera que es una práctica accesible para personas de distintas edades y condiciones físicas.

Las clases pueden adaptarse según las necesidades de cada grupo. Márquez trabaja con propuestas dinámicas, pero también con personas mayores mediante ejercicios realizados en silla y movimientos más suaves.

“Hay posturas de fuerza, de equilibrio y de descanso”. Cada una cumple una función dentro de la práctica, acompañada por un elemento que considera fundamental, la respiración.

La respiración como punto de partida

Aprender a respirar conscientemente puede ser una herramienta cotidiana para hacer una pausa frente al ritmo acelerado de la vida moderna.

El estrés, la rutina laboral, el uso constante del celular y la ansiedad son algunos de los factores que, según señaló, pueden llevar a una respiración más agitada y superficial. Frente a eso, propone algo sencillo: detenerse unos minutos, relajar los hombros y prestar atención a cómo entra y sale el aire.

“La vedette de la clase es la respiración”, al explicar que no considera indispensable alcanzar una postura perfecta para aprovechar una práctica de yoga.

Márquez también vincula la respiración consciente con la meditación. Sentarse, respirar y concentrarse en el propio cuerpo puede convertirse, según su experiencia, en un primer acercamiento a un estado meditativo.

Su propuesta no exige grandes cambios de rutina. Incluso sugiere reservar apenas unos minutos al comenzar el día o durante una jornada laboral exigente. La intención es generar una pausa que permita recuperar la calma y observar el propio estado interior.

Una filosofía para la vida cotidiana

Para Márquez, el yoga no termina cuando finaliza una clase. Es una filosofía de vida que invita a modificar la manera de enfrentar las circunstancias.

La práctica no evita los problemas, pero puede ayudar a abordarlos desde otra perspectiva. “No sos víctima de tu vida, sino responsable de tu vida”. 

En ese camino también incorpora el contacto con la naturaleza. Desde conceptos vinculados con la tradición del yoga y el ayurveda, destaca la relación con los elementos naturales como una forma de recuperar equilibrio.

Caminar descalzo sobre el pasto, abrazar un árbol, sentir el agua durante una ducha o permanecer cerca del fuego son experiencias que, en su mirada, pueden contribuir a generar bienestar y conexión.

Mandalas tejidos, creatividad, color e intención

Otra faceta central de su trabajo son los mandalas tejidos, una actividad que surgió, según contó, de manera casi espontánea mientras transitaba un estado de conexión con la práctica meditativa.

Hace aproximadamente una década comenzó a tejer para ella misma y a compartir sus creaciones en redes sociales. La respuesta del público fue inmediata y terminó convirtiendo aquella experiencia personal en otra de sus grandes pasiones.

Entiende los mandalas como representaciones vinculadas con la geometría sagrada y la unión. El tejido, además, puede convertirse en una experiencia colectiva: varias personas reunidas, especialmente mujeres, trabajando con sus manos y compartiendo un proceso creativo.

En sus talleres, la intención ocupa un lugar destacado. Cada persona puede elegir qué desea representar con su creación: salud, armonía, trabajo, equilibrio u otro propósito personal.

Los colores también tienen un significado dentro de su propuesta y pueden relacionarse con los chakras y distintos aspectos energéticos. Para Márquez, tejer permite combinar creatividad, concentración y una intención que luego acompaña el objeto terminado.

Arcana, un espacio para compartir

Hace un año, la profesora concretó uno de sus sueños: tener su propio espacio. Su centro de yoga, Arcana, funciona en Uruguay 1415, esquina Córdoba, donde comparte actividades junto con un equipo de profesionales.

Las clases se desarrollan durante distintos momentos del día y contemplan diferentes necesidades. Márquez trabaja principalmente los martes y jueves, mientras que otras integrantes del equipo completan la propuesta semanal.

Más allá de las técnicas, destaca el valor del trabajo colectivo. “Yo te puedo dar todas las herramientas, pero te toca hacer tu parte también”.

Un mensaje de conexión y creatividad

Al finalizar dejó un mensaje a las mujeres, conectarse con ellas mismas y recuperar la creatividad. Considera que cada persona puede construir una vida más cercana a sus intereses, incluso manteniendo un trabajo tradicional y desarrollando paralelamente una actividad que le permita expresarse.

Es a buscar espacios de bienestar, ya sea mediante el yoga, la meditación, los mandalas u otras disciplinas. Para ella, todas pueden ser válidas cuando contribuyen a que cada persona encuentre sus propias herramientas.

Y en ese proceso, el bienestar requiere compromiso personal, recibir orientación, compartir con otros y, al mismo tiempo, asumir la responsabilidad de dar el propio paso.

Requiem Servicio Funebre
Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte