María Elena Borba /
La voz que transforma la música en refugio y vocación
María Elena Borba, conocida por muchos como “Male”, es hoy una de las voces que se escucha de la Banda Municipal de Salto. Sin embargo, su historia con la música comenzó de forma sencilla, casi íntima, en los espacios que suelen marcar los primeros descubrimientos, la escuela y el conservatorio.
Sus inicios se remontan al Conservatorio Municipal, donde empezó a formarse en guitarra siendo niña. Pero fue en el coro escolar donde tuvo su primer acercamiento real al canto. “Ahí fui descubriendo un mundo que me gustaba y que me hacía feliz”. Aquellas primeras experiencias no solo despertaron su interés, sino que sembraron una vocación que con los años se consolidaría.
Con el tiempo, Male fue ampliando su recorrido musical, participó en grupos, cantó en escenarios informales, incluso debutó en su fiesta de quince y comenzó a explorar su voz con mayor conciencia. La decisión de profesionalizarse llegó de manera natural, acompañando su crecimiento personal y artístico.
Entre la docencia, la maternidad y la música
Lejos de ser un camino lineal, la trayectoria de Borba estuvo marcada por la necesidad de equilibrar múltiples roles. Maestra de profesión y madre, reconoce que la música no siempre ocupó el primer lugar, aunque nunca dejó de estar presente. “Capaz que pasó a un segundo plano en algunos momentos, pero nunca la abandoné”.
Esa dualidad la llevó a encontrar una forma particular de vivir su vocación, fusionando la docencia con la música. Ha trabajado en proyectos educativos, talleres para niños e incluso propuestas dirigidas a la primera infancia, donde el arte se convierte en herramienta pedagógica.
“El canto y la enseñanza no son cosas separadas para mí”. Esa integración le permitió no solo sostener su carrera, sino también ampliar su impacto, llevando la música a nuevos espacios y públicos.
Los desafíos de ser mujer en la música
El camino, no ha estado exento de dificultades. Borba señala que el ámbito musical continúa siendo mayoritariamente masculino, lo que implica desafíos adicionales para las mujeres que buscan liderar o desarrollar proyectos propios. “Es difícil. Las mujeres somos pocas las que nos animamos o podemos liderar”. A pesar de ello, destaca que poco a poco se abren nuevas oportunidades y espacios de protagonismo femenino dentro del sector.
En ese sentido, ha impulsado iniciativas junto a otras músicas, como la creación de ciclos de presentaciones que buscan, entre otras cosas, fomentar la participación de mujeres en escena. Estos proyectos, aunque esporádicos debido a las exigencias del tiempo, representan una apuesta por generar nuevas experiencias y visibilizar otras voces.
La Banda Municipal, música para todos
Uno de los pilares actuales de su carrera es su participación en la Banda Municipal de Salto. Allí no solo encuentra estabilidad profesional, sino también un espacio de disfrute colectivo.
Borba destaca el clima humano dentro del grupo como un factor clave, “Hay alegría, complicidad, y eso se transmite al público”. Para ella, el trabajo en equipo es fundamental, ya que cada integrante aporta su experiencia y sensibilidad.
La banda, además, cumple un rol social importante. No se limita a escenarios tradicionales, sino que busca acercar la música a distintos espacios, plazas, barrios, instituciones educativas. “Es un recurso de la sociedad”, afirma, subrayando la importancia de democratizar el acceso a la cultura.
Las presentaciones en vivo, especialmente en espacios abiertos, tienen un valor especial. “Estás tomando mate y de repente aparece música en vivo. Cambia el ambiente totalmente”, resaltando el impacto que puede tener el arte en la vida cotidiana.
La adrenalina del escenario
A pesar de su experiencia, cada presentación sigue siendo un desafío. Borba reconoce que los nervios son inevitables, sobre todo al enfrentarse a un teatro lleno. “El primer paso en el escenario te mueve el piso”.
Sin embargo, una vez que el espectáculo comienza, logra conectar con la música y disfrutar del momento. La preparación previa, ensayos, calentamiento vocal, concentración, es importante para alcanzar ese equilibrio.
“Cuanto más ensayo y disciplina hay, mejor es el resultado”, comparando el trabajo musical con el entrenamiento deportivo. Detrás de cada presentación hay horas de dedicación que el público muchas veces no ve, pero que resultan esenciales para el resultado final.
La música como salvación
Para Male la música en la vida de las personas, no se trata solo de una expresión artística, sino de una herramienta de conexión y, en muchos casos, de salvación. “La música nos acompaña en todos los momentos”. Desde los recuerdos que evocan ciertas canciones hasta su uso en terapias con pacientes, su impacto está ampliamente demostrado.
En un contexto social que describe como “desconectado”, considera que la música puede ayudar a reencontrarse con uno mismo. Por eso, su mensaje a los jóvenes músicos es no abandonar nunca esa conexión, incluso en momentos de dificultad.