Anotaciones Callejeras
El hombre cuenta un drama personal con solución final, pero dice que las pasó y se sincera ante el periodista de La Prensa. "Mirá, mi señora que está lejos de los cincuenta años, tuvo un problema repentino de vista. Entonces le dije, 'andá a la óptica y que te ajusten el cristal, debés precisar mayor graduación y con eso pasa', pero no pasó. Lo que sucedía es que se le detectó una catarata avanzada tremenda, que se correspondería a una edad veinte años superior. Eso nos dejó helados, no era cuestión de cambiar de lentes como pensábamos así nomás."
Allí empezó la peregrinación (que no es a Corralito) buscando operarse y recorrieron las posibilidades en Salto y Concordia. Terminaron en la vecina orilla en una clínica especilizada en el tema. ¿Precio? Nueve mil de la moneda de Donal Trump, en billetes constantes de "cara grande", o sea un tipo de versión de dólar oficial, sino se lo tomaban a menos.
Todos esos caprichos tuvo que cumplir el esposo para asegurarle la salud visual a la madre de sus hijos. Luego "vida común" pero un control al otro día, y otro a la semana y la visión que se va recuperando. Pensar que todo empezó creyendo que se arreglaba con una escapadita a la óptica amiga. Hay cada historia.
Con buen criterio se vienen haciendo en Salto espacios para caminar o correr y también para andar en bicicleta dada la propensión de la gente a salir a ejercitarse lo que está muy bien. Pero hay un detalle que tendrá que solucionarse y es el tema de los monopatines eléctricos, en todas sus formas, que desarrollan sus actividades justamente en estas bici sendas.
Y la verdad que no corresponde, son vehículos que no tiene propulsión humana sino a combustible, clamente no es como las motos pero es energía eléctrica por lo que algunos andan a más de treinta quilómetros por hora lo que se nota y complica bastante y pone en riesgo a los que corren y anda en bicicleta.
Imaginen un niño de seis años en una bicicletita y pasando al lado un bólido eléctrico de estos. Por lo que habrá que ajustar la reglamentación y los monopatines deberán circular por las calles y avenidas como cualquier vehículo y no donde andan los que tienen propulsión a sangre que son otras cosas y se mueven con otras finalidad. De lo contrario vamos a tener que soportar riesgos de todo tipo a partir de acciones que deberían tenre un marco normativo que las regule pues si esperamos de los propios usuarios vamos a terminar mal.