Tierra para los desocupados /
Salto del ayer
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Por Leonardo Vinci
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El tema de la ayuda social o la entrega de subsidios no es un tema nuevo. Hace 90 años se discutían estas cuestiones. Publicaciones de la época analizaban el tema. “Atribúyese a la comisión local que tendrá a su cargo el otorgamiento de trabajo a los desocupados y la distribución de subsidios a los menesterosos, el propósito de estudiar la posibilidad de entregar a los desocupados para su cultivo, parcelas en los campos de los Corrales del Abasto y del Polígono de Tiro, actualmente dedicados al pastoreo, así como otros que pudieran obtenerse del dominio particular.”
Tribuna Salteña decía que “La iniciativa ha sido enunciada, bien que un poco tímidamente, cosa que hasta cierto punto se explica ya que el asunto ofrece algunas dificultades. Más fácil, mucho más fácil y expeditivo, es entregar directamente subsidios a los obreros sin trabajo y a las familias de los mismos.”
El cronista escribía en 1933 “Creemos que bien merece el plausible propósito sustentado por el general Jaime Pravo y el Dr. Emilio Bilbao la dedicación y el estudio de la comisión encargada de prestar asistencia social a los sin trabajo. Es evidente que el problema planteado por la paralización obligada de brazos tendría una solución mejor, más humana, más ennoblecida, si pudiera resolverse por las vías del trabajo. Y todos los esfuerzos que se hagan en ese sentido deben merecer franco aplauso y colaboración decidida.
En los campos hoy entregados al pastoreo de los Corrales y el Polígono encontrarían trabajo numerosas familias. Con la colonización de los mismos, el Estado y el Municipio enriquecerían su patrimonio, y se crearía a las puertas de la ciudad dos centros agrícolas que contarían con un mercado importante y seguro para el consumo de sus productos.
Declaramos nuevamente que este asunto, tan fácilmente enunciado, ofrece dificultades en la práctica. Pero confiamos también en el espíritu de solidaridad social y en la ejecutiva dedicación de los integrantes de la referida comisión, en la que hay elementos capaces de culminar con brillo la obra enunciada.”