Historias de Salto /
La primera Feria Ganadera
-
Por Leonardo Vinci
/
joselopez99@adinet.com.uy
Era la primera vez, este primer año de 1879 que una Exposición Feria de Ganadería y Agricultura se realizaba en la República. Decía Fernández Saldaña ¡También este honor nos había de estar reservado por el destino! La Exposición y Feria Agrícola Departamental, según la designación oficial del Reglamento, la organizó y llevó a cabo la Comisión de Agricultura de Salto. Cooperó al éxito del primer torneo, la actividad entusiasta del Jefe Político Juan Cruz y Costa. Duró el certamen los días 1, 2 y 3 de enero, siendo un rotundo éxito. Los premios consistían en medallas de plata, de bronce y en menciones de honra. Las medallas llevaban la leyenda abierta a buril en discos de monedas de un peso: Premio al mérito. R. O. del U.
Prisioneros en Salto
Un 11 de enero de 1840, el Comandante Fortunato Mieres, Jefe de la guarnición de nuestro pueblo, tomó prisioneros al llegar a la población cerca de 500 soldados de la gente argentina rosista invasora que había sido derrotada el 29 de diciembre de 1839 en los campos de Cagancha, cerca de Montevideo. No eran fugitivos del combate, sino fuerzas que después de atravesar la república, buscaban la manera de cruzar el Uruguay a una altura vadeable. Entre los prisioneros figuraba cierto Agustín Calventos, entrerriano, a quien los diarios de Montevideo lo acusaban de haber sido quien fabricó una manea con la piel arrancada de la espalda del gobernador de Corrientes Genaro Berón de Astrada, ultimado después de la batalla de Pago Largo.
Trincheras en Salto
La actividad de los revolucionarios nacionalistas en el litoral argentino frente a Salto, y la presencia en nuestro Departamento de fuertes núcleos armados, durante la guerra civil de 1904, llevaron la convicción a las autoridades locales de que nuestra ciudad sería atacada de un momento a otro. El 16 de febrero comenzaron,- en previsión,- los trabajos de atrincheramiento. La más importantes de la obras defensivos se construía en la parte sudeste, entre el casco poblado y el Lazareto. Entonces la edificación era escasísima en aquella zona, y la casa Lazareto, perdida entre las casas circundantes, se destacaba solitario sobre la cuchilla como un mirador estratégico y avanzado. Tres días después, la trinchera estaba terminada.