Crecimiento, empleo y proyección mundial /
Espera lograr el gobierno de Orsi con TLC Mercosur–Unión Europea
En el gobierno del presidente Yamandú Orsi predomina un clima de optimismo y expectativa ante la concreción del Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, un acuerdo largamente postergado que finalmente comienza a transitar su etapa decisiva. Tanto en la Torre Ejecutiva como en la Cancillería, encabezada por Mario Lubetkin, se siguió con atención el complejo proceso de negociaciones europeas que permitió destrabar las últimas resistencias internas en el viejo continente, allanando el camino hacia la firma del entendimiento.
Una oportunidad económica de gran magnitud
Desde el punto de vista económico, el gobierno uruguayo no duda en calificar el acuerdo como altamente prometedor. El ministro de Economía, Gabriel Oddone, destacó que las estimaciones preliminares del Ministerio de Economía y Finanzas proyectan impactos positivos concretos: un aumento del Producto Bruto Interno de más de 1,5 puntos porcentuales, un crecimiento de las exportaciones de bienes cercano al 4%, una suba del empleo del 0,5% y una mejora del salario real próxima al 1%. La creación de una zona de libre comercio que abarcará casi el 20% del PIB mundial representa, para Uruguay, una oportunidad estratégica para diversificar mercados, ganar competitividad y consolidar su inserción internacional en un contexto global cada vez más fragmentado.
El desafío de las aprobaciones parlamentarias
El camino inmediato del acuerdo pasa ahora por las ratificaciones legislativas. En el gobierno estiman que el Parlamento Europeo podría completar el trámite en un plazo cercano a los tres meses, pese a la puja entre distintas corrientes políticas. En el Palacio Santos confían en que prevalecerán las “familias políticas” que históricamente respaldaron el acuerdo. En paralelo, el texto deberá ser aprobado por los parlamentos de los cuatro países del Mercosur. Uruguay, según subrayó Lubetkin, asumió el compromiso de ser el primer país del bloque en ratificarlo, con la aspiración de activar rápidamente los mecanismos provisorios de implementación.
Una estrategia de apertura más amplia
El TLC con la Unión Europea se inscribe en una estrategia más amplia de inserción internacional. La Cancillería ya proyecta nuevos pasos para profundizar la apertura comercial del Mercosur, en línea con acuerdos recientes como el firmado con la EFTA y con la aspiración uruguaya de incorporarse al Acuerdo Transpacífico (CPTPP), respaldo que se vio reforzado tras el cambio de postura de Japón.
Mirando al segundo semestre de 2026
En el Ejecutivo se estima que la implementación efectiva del acuerdo podría comenzar en la segunda mitad de 2026, coincidiendo con la presidencia pro tempore de Uruguay en el Mercosur. Aunque los efectos plenos se verían recién a partir de 2027, el gobierno de Orsi considera que este tratado marca un punto de inflexión, capaz de redefinir el horizonte productivo, comercial y político del país.
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