Anotaciones Callejeras
“Digo yo y la respuesta me parece obvia…Manejar un vehículo al mismo tiempo que se va a usando el teléfono celular no está permitido, ¿verdad?” Eso es lo que nos comentaba ayer una señora de avanzada edad, y su comentario venía porque dice que “yo ando en ómnibus todos los días más de una vez, en distintas líneas a eso lo veo como cosa común, como sin tal cosa…¡Y son funcionarios de la Intendencia nada menos!”. Por lo que pudimos entender, lo que más ve es que los choferes (seguro que han de ser algunos, no todos) van permanentemente intercambiando audios.
Días pasados, fue noticia en Salto que se estaban dando muchos robos de llamadores de zaguán, de valiosos metales. Al menos uno de los ladrones pudo ser capturado. Un lector nos decía que “si quieren ver donde realmente se roban metales, vayan al cementerio”. Nos contaba que en su panteón familiar, robaron tres picaportes en menos de seis o siete meses, además de otros varios objetos de diferente material. Habló con un jerarca de la Intendencia -nos decía- y se le anunció que muy pronto habrá medidas de seguridad bastante más estrictas. Esperemos.
Cada vez falta menos para el 2 de marzo y, por ende, para el retorno de las clases. Hay ansiedad, entusiasmo o pereza según quién sea; las sensaciones son variadas como todos los años. De lo que no hay dudas es que las vidrieras de los comercios han ido poco a poco poblándose de uniformes y útiles escolares. Tampoco hay dudas que hay nerviosismo en docentes por ver cuál será su futuro inmediato en cuanto a fuentes laborales (por estos días aún están realizándose elecciones de cargos) y en padres de estudiantes que ya hacen planes sobre los costos de cuadernos, mochilas, etc.
Ayer fue 18 de febrero y hubiera cumplido un año más de vida Margarita Muñoa. La Piba fue una poeta exquisita, aunque de obra editada no abundante. También muy buena docente de idioma Euskera. Muchos, por otra parte, la recuerdan por su vinculación con la actividad teatral local, y otros como la salteña que vivió muchos años en Cuba y mantuvo una estrecha amistad con Fidel Castro.
Y ya que mencionamos temas culturales y recordamos una fecha puntual, apuntemos que un día como el de hoy, 19 de febrero, fallecía Horacio Quiroga, “el salteño universal”. Se quitó la vida en 1937, a los 59 años de edad, en un hospital de Buenos Aires.