CECOED en marcha /
Desplegó amplio operativo por intensa tormenta que azotó Salto y la región
Una intensa tormenta eléctrica comenzó un poco antes de las tres de la madrugada de hoy en la ciudad de Salto, con marcada actividad eléctrica, truenos, relámpagos y lluvias copiosas que se extendieron durante varias horas. El fenómeno dejó como saldo caída de árboles, ramas y cables, ingreso de agua en viviendas y al menos algunas voladuras de techos, tanto en la capital departamental como en Pueblo Belén.
Voladuras de techos, más de 50 milímetros de lluvia en Salto y múltiples intervenciones en barrios periféricos
Ante este escenario, el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (CECOED) activó un amplio operativo de respuesta. Su coordinador, Aquiles Mainardi, señaló que el equipo se encuentra trabajando “a recontra full”, atendiendo simultáneamente diversas situaciones generadas por el temporal. Este mediodía “El equipo está dividido en el reparto de comidas y en la atención a las diferentes solicitudes que tenemos”, explicó en diálogo con La Prensa. Las demandas recibidas están vinculadas principalmente a viviendas inundadas, desbordes de agua por falta de canalización y obstrucciones provocadas por residuos acumulados en cunetas, cañadas y alcantarillas.
Barrios vulnerables, los más comprometidos
Las zonas periféricas de la ciudad y varios asentamientos resultaron particularmente afectados. Allí, la precariedad de las construcciones y las deficiencias en infraestructura pluvial agravan el impacto de las lluvias intensas. “En la mayoría de los casos hay mucho ingreso de agua por los techos y también por desborde de alcantarillas, muchas veces por basura que obstruye el paso del agua”, indicó Mainardi. Esta situación genera que el agua se represa y termine ingresando a las viviendas, especialmente en terrenos bajos o con escasa canalización.
También se registraron árboles caídos en distintos puntos de la ciudad y al menos una voladura de techo en la zona de barrio Artigas, así como en el Quiroga, donde debieron intervenir los equipos de emergencia.
En Pueblo Belén, en tanto, una tormenta de viento fuerte, aunque de corta duración, provocó daños de mayor intensidad. “Ya tenemos alguna voladura de techo”, confirmó el coordinador, quien señaló que el viento habría sido más severo en esa localidad que en la capital departamental.
El CECOED mantiene coordinación permanente con el alcalde de Belén, quien realizó un relevamiento inicial. Si bien en las primeras horas no fue necesario el traslado inmediato del equipo departamental, se prevé una recorrida conjunta en las próximas horas para evaluar en detalle los daños y definir eventuales asistencias.
Precipitaciones dispares en el departamento
De acuerdo al boletín pluviométrico emitido por la Jefatura de Policía de Salto hasta la hora 8:00, los acumulados de lluvia variaron significativamente según la zona. Los registros indicaron 51,3 mm en la capital departamental, el valor más alto; 33 mm en San Antonio; 29 mm en Biassini; 20 mm en Termas del Arapey, Constitución y Quintana; 13 mm en Laureles; 10 mm en Belén; 9 mm en Paso Cementerio; 7 mm en Colonia Lavalleja y 6 mm en Pueblo Vera.
La importante caída de agua en cortos períodos explica los anegamientos registrados en distintos barrios y el desborde puntual de alcantarillas y cursos menores.
Alertas meteorológicas y continuidad del mal tiempo
Al momento de redactarse este informe, regía para Uruguay una doble alerta meteorológica, de nivel amarillo y naranja, por tormentas fuertes y puntualmente severas. La inestabilidad responde a una masa de aire húmeda e inestable que puede generar lluvias intensas en cortos lapsos, caída de granizo, intensa actividad eléctrica y rachas de viento muy fuertes.
Mainardi advirtió que las condiciones adversas podrían continuar durante la jornada. “El tiempo, por lo menos por hoy, va a seguir”, señaló, por lo que el CECOED permanece en estado de monitoreo constante y con equipos operativos preparados para nuevas intervenciones.
Las autoridades reiteraron la importancia de mantener limpios los desagües domiciliarios, evitar arrojar residuos en la vía pública y extremar precauciones ante la persistencia de la inestabilidad. Mientras tanto, el trabajo coordinado entre organismos departamentales y autoridades locales continúa para asistir a las familias afectadas y minimizar los riesgos ante un escenario climático que aún no da tregua.