La actual zafra citrícola comenzó con un ritmo inusualmente intenso, impulsado por la aparición de mercados que no estaban previstos y que obligaron a acelerar la cosecha casi de forma inmediata. Así lo señaló el dirigente sindical Juan Carlos Albano, quien trabaja en la empresa Frutura, describió un arranque “muy agitado”, con abundante fruta y una demanda superior a la habitual para esta época del año. Según explicó, el inicio de la zafra suele ser más gradual, acompañando la maduración progresiva de las variedades tempranas. Sin embargo, este año el proceso se adelantó y se concentró en pocos días, lo que generó una fuerte presión sobre la operativa. A esto se sumaron dificultades climáticas, especialmente las lluvias y la humedad, que impidieron una cosecha continua. La fruta destinada a exportación debe recolectarse en condiciones secas, por lo que las precipitaciones provocaron retrasos y pérdidas de jornadas de trabajo.